BBVA compra CatalunyaCaixa por menos de la mitad de su patrimonio

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La oferta de Francisco González es de 1.187 millones, con los que absorberá 2.500 millones netos en bienes; el Estado pierde para siempre 11.000 millones de euros

Francisco González en la última junta de accionistas de BBVA

21 de julio de 2014 (22:24 CET)

BBVA es el dueño virtual de CatalunyaCaixa. El FROB le ha adjudicado este lunes la caja de ahorros por 1.187 millones. Se trata de la mayor oferta recibida en el Gobierno: supera ampliamente las de Caixabank y el Santander, que habían presentado ofertas de derribo. El Estado pierde 11.000 millones para siempre con la privatización.

Aunque el grupo que preside Francisco González ha sido el más generoso, el precio que ha puesto sobre la mesa apenas alcanza la mitad del valor del patrimonio neto que adquiere. Los bienes de CatalunyaCaixa están tasados en 2.500 millones netos, en un balance que lo construyen más de 65.000 millones.

Y los riesgos de administrar ese último volumen son precisamente los motivos que han contenido la generosidad de la gran banca.

Cuatro años y varios fiascos

CatalunyaCaixa se adjudica tres subastas, 12.000 millones en ayudas directas, y tres años después de que Adolf Todó admitiera los problemas –en mayo de 2011— que había heredado de la gestión de Narcís Serra (entre 2005 y 2010) y su antecesor, Antoni Serra Ramoneda (entre 1984 y 2005).

Por el camino, el FROB ha saneado con contundencia ese balance que genera pavor y ha hecho un último esfuerzo mayúsculo para evitar la liquidación, opción que Bruselas ya tenía preparada, según admite el Ministerio de Economía.

En paralelo a la subasta de la caja completa, se han empaquetado las hipotecas problemáticas y se han vendido a un fondo de inversiones. La operación generó pérdidas de prácticamente 600 millones. Pero no ha sido suficiente.

Ayudas indirectas a la operación

González se garantiza ayudas indirectas de un máximo de 300 millones para mantener al BBVA a salvo de los litigios que puedan caer por la consecución de los procesos judiciales abiertos en preferentes y deuda subordinada. El Estado también indemnizará a Mapfre si los nuevos gestores rompen el acuerdo de bancaseguros que firmó con CatalunyaCaixa.

Es decir, con 1.187 millones, González asume un patrimonio de 2.500 millones y obtiene un salvaguardas de 300 millones ¿Qué más?

La nueva posición de BBVA en Catalunya

En esencia el mapa bancario catalán cambia de la noche a la mañana. BBVA se medirá codo con codo con Caixabank. Se trata del escenario que menos gusta a la Generalitat, que ha movido hilos para lograr una “solución catalana”.

CatalunyaCaixa tiene una cuota de mercado del 11%, con especial incidencia en la área metropolitana de Barcelona y de Tarragona. Dispone de un millón de clientes y de amplio conocimiento popular. Estos activos también van, por descontado, en el paquete a traspasar.

Gestión del riesgo

El resultado será que BBVA controlará algo más (27%) de la cuarta parte del negocio bancario catalán. Al adjudicarse Unnim hace 18 meses duplicó su cuota de mercado hasta el 16%. La operación le supuso alguna indigestión, como el crecimiento desmesurado de la ratio de morosidad.

El balance de Unnim rondaba los 20.000 millones cuando González recibió las llaves de la caja. BBVA asume nuevamente riesgos, aunque la operación pueda parecer redonda.

Finaliza la reestructuración

El FROB asegura que “CatalunyaCaixa está fuertemente saneada”, pero las grandes absorciones que ha traído la reestructuración del sistema bancario español (que con la adjudicación de CatalunyaCaixa puede darse por concluída) han traído bajo el brazo sorpresas.

Lo pueden atestiguar los primeros banqueros del país: Isidro Fainé, Josep Oliu y el propio González. Todos menos uno: Emilio Botín, que se ha ido de rositas…
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