Caixabank y Sabadell vuelven al negocio tradicional incluso en sus resultados

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Los dos bancos mejoran el margen de intereses y las comisiones a la par que logran aminorar la morosidad; Nin da por normalizado el mercado de crédito

El consejero delegado de Caixabank, Juan María Nin, y el de Banco Sabadell, Jaume Guardiola | ED

24 de abril de 2014 (11:43 CET)

Captar dinero de unos y prestarlo a otros. El negocio tradicional de la banca, olvidado en España durante una década completa, recupera el terreno perdido. Las cuentas relativas a los tres primeros meses del año de Caixabank y Banc Sabadell son la prueba de que, para remontar la renombrada crisis financiera, han tenido que recurrir a la ortodoxia del negocio. Ambas entidades han mejorado el margen y reducido la morosidad y dan por normalizado el mercado de crédito.

La fórmula de gestión llevada a cabo hasta el momento actual, que se aplica desde hace varios trimestres, ha dado frutos una vez que la mayoría de las provisiones se han realizado. El consejero delegado del Santander, Javier Marín, hace meses que recuerda que, durante este año, el sector financiero al completo normalizará los beneficios. Desde Catalunya llegan los primeros síntomas de la tendencia.

Beneficios dispares

En concreto, el Sabadell gana 81,2 millones ( 58,8%) y Caixabank registra 152 millones (-54%). El margen de intereses crece el 17,5% en el primer caso y del 0,1% en el segundo. La caída de las ganancias de la entidad que preside Isidro Fainé se interpreta también en esta clave de regreso a la normalidad.

Los resultados obtenidos hasta marzo comparan con el primer trimestre de 2013, cuando los beneficios se dispararon por la incorporación en las cuentas de Caixabank del negocio de Banco de Valencia y de Banca Cívica. El crecimiento en cuotas de mercado prosigue: en depósitos, hasta el 14,4%; y en planes de pensiones, hasta el 18,7%. Los últimos meses, el grupo catalán ha dedicado recursos a digerir las absorciones.

Mejora sostenida

La tendencia de mejora de estos tres primeros meses del Sabadell y Caixabank da señales de mantenerse durante lo que queda de ejercicio. Ello se debe a tres factores. En primer lugar el negocio mejora para el conjunto del mercado; pero, en el caso concreto de los bancos catalanes, el esfuerzo ha sido intenso para “activar”, en palabras del consejero delegado del Sabadell, Jaume Guardiola, los clientes “poco activos”.

Las otras dos realidades son que la caída del rendimiento de los créditos concedidos ha tocado fondo y que la incorporación de nuevas operaciones (a precios mayores) permite que esta pata del negocio vuelva a ser productiva, aunque por ahora tímidamente.

Tímida mejora del crédito

Caixabank y Sabadell han sido especialmente activos: las hipotecas concedidas; los créditos al consumo y la financiación a empresas crecen. Los de Fainé marcan, por ese orden, el 1,2%, el 44% y el 4,7%. Por su parte, los de Oliu registran mejoras del 47%, del 30% y del 12%. El consejero delegado de Caixabank, Juan María Nin, ha sido categórico: “El mercado de crédito está normalizado a día de hoy”. La previsión en ambas sedes corporativas es que crezca durante los próximos meses.

En la gestión del riesgo también hay señales positivas. La mora baja en los dos resultados: 30 puntos básicos en el caso de Caixabank (11,36%) y 20 al referirse al Sabadell (13,6%). Se trata de la primera reducción en época de crisis y aunque se ha contraído el volumen de préstamos en balance, por la venta de créditos dudosos, el impacto del cambio de base contribuye sólo en la mitad, aproximadamente, de ambas correcciones.
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