La TAE ya no es un indicador válido para comparar hipotecas

El euríbor reparte regalos a los hipotecados y a los bancos

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Quienes tengan una hipoteca con revisión anual de intereses referenciada al euríbor previsiblemente verán caer su cuota

Madrid, 25 de diciembre de 2019 (04:55 CET)

El euríbor no quiere ser el culpable de amagarle la Navidad ni a los hipotecados, ni a la banca. El índicador al que se referencian la mayoría de los préstamos para la compra de vivienda en España va camino de firmar otro mes al alza -su último cambio de acuerdo con Bloomberg se ha situado en el -0,25%-, lo que permite respirar a la banca y, a la vez abrir la puerta a nuevas bajadas en las cuotas hipotecarias.

De acuerdo con el Banco de España, en diciembre de 2018 el euríbor finalizó el mes en el nivel del -0,129%, por encima de la media mensual actual que estaría en el -0,266%, de acuerdo con Euríbor diario. Esto significa que los titulares de préstamos que calculan la cuota con esta diferencia y con revisión anual, a menos que se produzcan movimientos muy bruscos al alza en lo que queda de mes, lo normal es que vean caer el importe de intereses que abonar a lo largo del próximo año. Los que tengan revisión semestral, sin embargo, sí que se arriesgan a sufrir una pequeña subida o a una congelación de la cuota.

Si bien esta situación puede continuar erosionando el margen de intereses de la banca, las entidades financieras comienzan a ver la luz al final del túnel. El euríbor cambió su tendencia en agosto y viró al alza, impulsando a la banca en bolsa y frenando un goteo a menos que ya ha dilapidado buena parte de los planes estratégicos de las entidades españolas.

Sin embargo, y aunque todavía a corto plazo los ingresos por intereses puedan continuar reduciéndose, el cambio de tendencia en el euríbor quita presión respecto a los resultados para los próximos ejercicios -al menos marcan un suelo-; algo que también beneficia a las entidades financieras españolas, como Banco Santander, BBVA, Caixabank, Banco Sabadell, Bankia o Bankinter.

El euríbor, al son del BCE

El Banco Central Europeo (BCE) ha sido una pieza clave para generar este cambio de tendencia con sus últimas medidas de política monetaria. Como despedida, Mario Draghi, anterior presidente del BCE, puso en marcha el sistema de tiering en la facilidad de depósito. Aunque colocó este indicador en el -0,5%, en su mínimo histórico y eso significa mayor castigo para los bancos por el dinero que depositan en el BCE, también frenó la caída en picado del euríbor, que marcó a mediados de agosto el punto más bajo de su historia en el -0,399%.

Desde ahí, comenzó a avanzar -tendencia que no ha cambiado en diciembre-, poniendo también punto y final a un círculo continuado de reducciones de las expectativas de ingresos -y en consecuencias de los beneficios- para los bancos españoles.

 

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