Inditex lleva la colección de John Galliano solo a nueve mercados clave para ‘hacer marca’ con Zara
Pau Almar, experto en retail y moda, analiza el lanzamiento de la nueva colección de Zara, presente en España, Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur, y señala la ausencia de otros como Países Bajos, Portugal, Canadá o Hong Kong
Marta Ortega, presidenta no ejecutiva de Inditex, al lado de una imagen del diseñador Jonh Galliano, que ha fichado para una colaboración creativa de dos años con Zara
Inditex ha lanzado este jueves, 1 de octubre, Re{form}, la primera colección de Zara con el conocido diseñador gibraltareño John Galliano, ex director creativo de firmas como Dior o Maison Margiela. La propuesta, que parte de un rediseño de las piezas icónicas de temporadas pasadas, llega con una distribución selectiva. Según un análisis realizado por el consultor y en moda Pau Almar, la colección ocupa el espacio principal de la web de la marca estrella de la multinacional gallega en solo nueve mercados: España, Francia, Italia, Alemania, el Reino Unido, Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur.
“Ni en México. Ni en Portugal, situado a dos horas por carretera de Arteixo. Tampoco en los Países Bajos, Polonia, Turquía, Suiza, Canadá, Brasil, Australia, Hong Kong, Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos”, señala Almar, que ha trabajado para firmas como Zara y Mango, en una publicación en LinkedIn.
Según ha explicado a Economía Digital Galicia, aunque la estrategia de lanzarla solo a determinados mercados no es algo nuevo en la compañía, su sensación es que “va a excesivos pocos países”. “Hay muchos mercados europeos que tendría lógica que que fuera y no lo está haciendo. No tiene sentido no ir a Finlandia o a Noruega. John Galliano es un diseñador muy conocido, debería ser suficiente para que en estos países saliese la colección. Lo que han hecho es principalmente ir a los core markets más Corea del Sur”.

El análisis de Almar sobre el lanzamiento de la nueva colección de Zara
Sobre la decisión de lanzar la colección en un número reducido de mercados, Almar tiene dos interpretaciones. La primera de ellas tiene que ver con la cantidad de prendas producidas. “Una colección reconstruida a partir del archivo de Zara, con la intervención de un modisto de alta costura, no se adquiere para todas las tiendas por igual. Se envían unidades limitadas a aquellas ciudades donde las colaboraciones con diseñadores se agotan en cuestión de horas, dejando que las colas de clientes hagan el trabajo de marketing”.
La segunda está relacionada con la exposición pública. La trayectoria de Galliano quedó marcada en 2011 por un episodio que tuvo importantes consecuencias profesionales. La difusión de un vídeo grabado en un bar de París, en el que el diseñador, bajo los efectos del alcohol, realizó comentarios antisemitas, provocó su salida de Dior y un periodo de alejamiento de los grandes nombres de la moda. Tres años después, en octubre de 2014, Maison Margiela le ofreció la oportunidad de regresar a la primera línea como director creativo.
Más de una década después, aquella controversia volvió a proyectarse sobre su figura. El pasado agosto, el Costume Institute del Museo Metropolitano de Nueva York canceló la exposición dedicada al diseñador que estaba prevista para la primavera de 2027, después de que su elección reavivara las críticas por los comentarios realizados en 2011.
No obstante, esta segunda opción, según Pau Almar, no encaja con el mapa. “Estados Unidos está en la lista, y la exposición se canceló precisamente en Nueva York”.
Una colección “para hacer marca”
John Galliano se inspiró en la colección con la que se graduó de la Central Saint Martins en 1984, ‘Les incroyables’. El resultado incluye desde vestidos de inspiración lencera hasta abrigos reconstruidos y complementos con precios que, en algunos casos, llegan a alcanzar los 599 euros.

“En este tipo de colecciones puede ser habitual que tenga estos precios. Son complicadas de hacer, requieren muchas horas de costura y esto tiene un precio. A ello hay que sumar que son tiradas muy pequeñas. El precio medio es de 169 euros, muy caro, y el mínimo de 29. Estos precios están diciendo que no se trata de prendas para todo el mundo”.
En este sentido, Almar considera que la de Galliano “no es una colección comercial, sino para hacer marca”. “Es alta costura diseñada para masas de la que vas a hacer muy pocas unidades. Hay una gran diferencia con lo que hicieron con Bad Bunny: fue una colección más cara de lo habitual pero para todo el mundo”.