La patronal de Gadis y Froiz cifra en 110 millones el sobrecoste energético por la guerra de Oriente Medio
La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) señala que el esfuerzo de absorción de costes para moderar el gasto de los consumidores por parte de los supermercados se refleja en la máxima contención de los precios de venta, a pesar del encarecimiento del combustible, la electricidad o determinadas materias primas
Archivo – Carro de la compra en un supermercado. – EUROPA PRESS – Archivo
La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), que cuenta con sus asociados con Gadisa Retail y Froiz, además de Mercadona, Lidl, Dia, Ahorramas o Aldi, alerta de que los supermercados españoles acumulan 110 millones de euros de sobrecoste de energía desde que comenzó la guerra de Oriente Medio, en un contexto de inflación generalizada.
El pasado agosto el Índice de Precios de Consumo alcanzó en España el 4,3% en su tasa interanual –el 4,8% en el caso de Galicia– impulsada principalmente por los carburantes. El transporte ha sido uno de los sectores que ha experimentado un mayor crecimiento tras aumentar más de tres puntos, hasta el 9,5%, la cifra más alta desde agosto de 2022.
Por su parte, el precio de los alimentos también se ha incrementado, con una tasa anual del 2,3%, siete décimas por encima de la del mes anterior. A pesar de este repunte, la inflación alimentaria se mantiene dos puntos por debajo del IPC general. El pasado junio registró su tasa interanual más baja desde principios de 2025.
Esfuerzo de los supermercados
«El esfuerzo de absorción de costes para moderar los precios al consumidor por parte de los supermercados se refleja en la máxima contención de los PVPs, a pesar del encarecimiento del combustible, la electricidad, los fletes y determinadas materias primas que repercuten en la producción, transformación y distribución de alimentos y otros artículos básicos», han señalado desde Asedas, que destaca el «gran impacto» que están sufriendo los productos que tienen una importante dependencia del plástico, especialmente a través de los envases.
Por lo tanto, según la patronal, el mercado español de la distribución alimentaria continúa mostrando su fortaleza como «dique de contención» frente a la inflación «gracias a su alta competitividad».
Según Asedas, el encarecimiento de los precios de alimentación supone para las empresas perder competitividad, cuota de mercado y márgenes. De hecho, en periodos de inflación alta -como el sufrido en el año 2022-2023-, los márgenes de las empresas registraron sus índices más bajos de los últimos años -un 1,85% en 2022-, según recoge el informe de Distribución Alimentaria de Proximidad de Asedas y Retail Data 2025.