21 Plats, los peligros del circuito

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C/ Josep Torres, 25 www.21plats.com 93-210-36-54  

03 de febrero de 2012 (14:04 CET)

David Vanaclocha es un joven chef formado en buenas cocinas que hace algo más de un año montó el 21 Plats en el barrio de Grácia, en el mismo lugar donde tiempo atrás estuvo el efímero OT. Nada más abrir el local, la crítica barcelonesa se volcó poniéndolo por las nubes.


Se nota que él o alguien que le ayuda está conectado con el circuito. Eso le ha beneficiado mucho, le ha dado a conocer, pero a la vez le perjudica porque quien acude al 21 Plats guiado por esos comentarios corre el riesgo de salir defraudado. La fórmula es interesante. Menú de mediodía a 12 euros muy destacable: debe ser muy difícil cuadrar los números y dar de comer correctamente. Este local lo hace.

A la carta, el precio medio es de algo más de 30 euros –cinco menos que el menú degustación-, lo que no deja de ser un buen punto. Pero, claro, ha recibido tan buenas críticas que el comensal puede tener la sensación de que no era eso lo que esperaba encontrar.

Hablando en plata: 21 Plats está muy bien si se mantiene en esos parámetros de precio; a partir de ahí, no. Un establecimiento pequeño, con 11 mesas sencillas, manteles de papel, como las servilletas, muy pulcro y con un servicio simpático y eficiente. Mesas ocupadas con mucha frecuencia por mujeres. La cocina está al fondo del establecimiento, sin separación ni cortina de aire, lo que termina por perfumar la ropa de los clientes.

La carta está compuesta por 21 ofertas, siempre; es la marca de la casa que varía los platos con mucha frecuencia: ocho entrantes, siete segundos con carne, uno con pescado y cinco postres. El vino está expuesto, cada botella con la etiqueta de su precio, también 21 posibilidades en las que no cargan demasiado.

Junto al precio, el otro punto de la casa está en la originalidad de los platos, algunos de ellos clásicos con un toque personal notable. La mayor parte de ellos son genuinos. Ensalada de salmón marinado con escabeche de setas (9,5 euros), tempura de alcachofas (7), arroz caldoso con pollo de corral y alcachofas, una buena combinación (10), hamburguesa de marisco rebozada (13), el tartar de solomillo de ternera con pera tibia (15). A Vanaclocha le gusta incluir la pera dulce en sus creaciones: la pone en la butifarra y en la lasaña de morcilla.

Mi opinión es que el 21 Plats es un lugar que merece la pena visitar, pero insisto en que siempre teniendo en cuenta que no es lo que han dicho los publicitarios. Tiene personalidad, aunque cuando te enfrentas a uno de sus platos, como el canelón de guacamole con sashimi de atún con salsa con una base de soja -que me gustó-, hay algo que no acaba de ligar del todo, quizá la materia prima, puede que la elaboración, que no es la de un Coure o un Gaig, como los panegíricos han dado a entender. Y es lógico, los precios tampoco lo son, ni de lejos. Un buen café, Nespresso.
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