Atrapados en el tiempo: Gobierno que no gobierna, Parlamento que no legisla
Se repite en España la secuencia en la que el Gobierno aprueba un Real Decreto-Ley que después no sale adelante en el Congreso.
No sé si has visto la película Atrapado en el tiempo (a menudo referida como El día de la marmota). En ella, un meteorólogo cínico y egocéntrico, Phil, viaja a Punxsutawney (Pensilvania) para cubrir el tradicional evento del Día de la Marmota. Tras una cobertura rutinaria y con escaso interés por el pueblo y sus habitantes, queda atrapado en un bucle temporal: el mismo día, 2 de febrero, se repite indefinidamente y solo él es consciente de la repetición.
Inevitablamente, me viene a la memoria esta película con los acontecimientos que estamos viviendo con las últimas normas fiscales aprobadas.
La historia es la siguiente: el Gobierno aprueba el Real Decreto-Ley, que como sabes debe ser convalidado por el Congreso en el plazo de un mes. La norma entra en vigor. Luego, el Gobierno, que no tiene mayoría parlamentaria, sufre severas derrotas en el parlamento y su norma no se convalida, con lo que decae y todo vuelve al principio: la nada. El 2 de febrero de la película.

Pues bien, la pasada semana, el 26 de febrero, el Congreso de los Diputados en votación plenaria no convalidó el Real Decreto-ley 2/2026, de 3 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad social, en materia tributaria y relativas a los recursos de los sistemas de financiación territorial, al que hicimos referencia en previas comunicaciones.
A modo de recordatorio, las principales medidas eran las siguientes:
En materia de IVA:
- Límites módulos 2026 (simplificado y agricultura/ganadería/pesca): Se mantienen los umbrales de ingresos: 250.000 euros en general y 125.000 euros para operaciones con obligación de facturar a empresas.
- Garantías en carburantes: Ajustes técnicos en garantías del IVA para carburantes que salen de depósitos distintos del aduanero.
- Renuncia extraordinaria SII y baja REDEME: Plazo adicional del 6 al 16 de febrero de 2026. Son válidas las renuncias realizadas entre el 1 y el 28 de enero.
En materia de IRPF:
- Deducción por eficiencia energética: Se prorroga hasta el 31/12/2026 (20% y 40%) y hasta el 31/12/2027 (60%).
- Imputación de rentas inmobiliarias: Se aplica el porcentaje del 1,1% para inmuebles revisados desde 2012. Afecta a los ejercicios 2023-2025.
- Deducción vehículos eléctricos y cargadores: Prórroga hasta el 31/12/2026.
- Límites módulos 2026: Se mantienen los límites de 250.000 euros en ingresos; 125.000 euros en operaciones facturadas a empresarios; y 250.000 euros en compras.
- Renuncias módulos y regímenes IVA: Nuevo plazo del 6 al 16 de febrero de 2026, siendo válidas las opciones de diciembre 2025 y del 1-28 enero.
- Exención por ayudas por incendios: Exentas las ayudas personales derivadas de los incendios de 2025.
En materia de Impuesto sobre Sociedades:
- Libertad de amortización renovables: Se amplía un año para inversiones que entren en funcionamiento en 2023-2026.
- Libertad de amortización vehículos e infraestructuras de recarga: Prórroga para inversiones puestas en marcha en 2024-2026.
Otras medidas mercantiles:
- Suspensión de la causa de disolución: No computarán las pérdidas de 2020 y 2021 hasta el cierre de los ejercicios iniciados en 2026.
Estas medidas han decaído como consecuencia de su no convalidación.
Sí ha sido convalidado el Real Decreto-ley 3/2026, con lo cual sigue vigente, con efectos desde el 1 de enero de 2026, la no obligación de declarar en el IRPF a los beneficiarios de las prestaciones por desempleo (Disposición final primera RDL 3/2026).
Volviendo a la película, el despertador sonaba a Phil cada mañana a las 6:00 am. La radio emitía la misma canción (I Got You Babe). Los locutores hacían exactamente el mismo comentario. Phil miraba el reloj. Todo ocurría de forma idéntica. En las primeras repeticiones, Phil reaccionaba igual: irritación, sarcasmo, indiferencia. Más adelante, empezaba a anticipar lo que ocurriría: sabía quién tropezará en la calle, quién pedirá dinero, quién tendrá un problema. Finalmente, usa ese conocimiento para intervenir y mejorar el resultado.
Me quedo con esto último. Conozcamos lo que tenemos (Gobierno que no gobierna, Parlamento que no legisla). Mejorarlo va a ser realmente fácil.