La ascensión de Giorgia Meloni al poder es una maniobra reaccionaria que refuerza la homocracia 

Giorgia Meloni se burla de la variación de género a la carta, porque prescinde del feminismo exquisito que se considera omnisciente

Al feminismo más cafetero no le gusta nada la ascensión al poder de Giorgia Meloni. Lo dice la filósofa italiana Chiara Bottici, cofundadora del Gender and Sexualities Studies Institute del The New School for Social Research de Nueva Yok –del cual es profesora asociada- y autora de ensayos -traducidos al español- como Manifiesto anarcafeminista (2021), Anarcafeminismo (2022) y Mitologías feministas (2023).  

Todo ha cambiado, pero nada ha cambiado 

Nuestra feminista, en un artículo titulado El hembrismo o el mito de la abeja reina (2024), sostiene que la leyenda de la primera ministra italiana alimenta la mitología de la abeja reina.  Y es que -dice-, si es cierto que Giorgia Meloni es la reina de la colmena, no es menos cierto que todas las otras abejas están sometidas. Giorgia Meloni -continúa nuestra filósofa- refuerza la ilusión óptica de que todo ha cambiado para así asegurarse de que no ha cambiado nada. Advierte que estamos ante la típica estrategia italiana, inmortalizada en la novela y la película -dos obras de culto- Il gattopardo, en que hay que cambiar poco para que nada cambie. Así, de esta manera, se refuerza la homocracia. El poder del hombre. 

La prueba de lo dicho: Giorgia Meloni se manifiesta siempre contra la cuota femenina y contra cualquier política estructural de género que vaya contra los fundamentos del sexisno y la misoginia. A lo que debemos añadir que el personaje -disculpas: la personaje- se empeña en que la denominen en masculino: “el presidente” y no “la presidenta”. Cosa que no es un detalle fútil, sino “el eje central de la mitología de la abeja reina, que es precisamente la de un mundo político en el cual los segundos sexos no están invitados a participar”. 

Las abejas sumisas 

La conclusión: Giorgia Meloni -como la Margaret Thatcher “que no libró ninguna batalla por las mujeres de la clase obrera”- no es más que la enésima versión del mito de la abeja reina. El resultado: “lejos de vivir en libertad, la gran mayoría de las abejas se encuentran en un estado de sumisión porque en toda la colmena se mueve una práctica y una cultura de la dominación”. Otro resultado: “no es casualidad, por tanto, que las mujeres que alcanzan los cargos más altos del Estado sean con frecuencia mujeres de derechas”.     

«Giorgia Meloni se manifiesta siempre contra la cuota femenina y contra cualquier política estructural de género que vaya contra los fundamentos del sexisno y la misoginia»

Conviene añadir que Chiara Bottici nos advierte también que la elección de Giorgia Meloni tiene lugar, precisamente, en un momento histórico en que el patriarcado está cuestionado y en Italia ha empezado ya el camino/cambio histórico en la cuestión del género. De ahí, se deduce -hay que rearmarse- que la ascensión al poder de Giorgia Meloni -el “hembrismo”, dice- no es sino “un movimiento literalmente reaccionario” que, como no podía ser de otra manera, “no afecta nada de nada a la homocracia, es decir, el poder de los hombres, que sobrevive incluso allí donde el patriarcado parece estar en decadencia”. 

Racismo, sexismo, transfobia i homofobia  

Vale decir que la respuesta de Chiara Bottici a Giorgia Meloni es rotunda. Giorgia Meloni: “Sí a la familia natural, no al lobby LGBT, sí a la identidad sexual, no a la ideología de género… No a la violencia islamista, sí a las fronteras seguras, no a la inmigración masiva”. Chiara Bottici: “Racismo, sexismo, transfobia i homofobia se evocan y se refuerzan mutuamente, como en todas las formaciones neoautoritarias y neofascistas que actualmente proliferan en todo el mundo”. 

(Foto de ARCHIVO) La presidenta de Italia, Giorgia Meloni, a su llegada al Palacio de Congresos de Granada para participar en la cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), a 5 de octubre de 2023, en Granada, Andalucía (España). 50 jefes de Estado y de Gobierno europeos asisten hoy a la cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), una de las reuniones que se celebran con motivo de la Presidencia española de la UE. Se trata de la tercera cita de este foro intergubernamental que tiene como objetivo principal mostrar la unidad europea frente a Rusia. Entre los asistentes estarán los líderes de los 27 estados miembro de la UE, así como el primer ministro británico, el presidente turco, o los dirigentes de los países de los Balcanes Occidentales. Álex Cámara / Europa Press 05 OCTUBRE 2023;CUMBRE;UE;EUROPA;REUNIÓN;CPE 05/10/2023
La presidenta de Italia, Giorgia Meloni. Foto: Álex Cámara / Europa Press.

Todo ello resulta preocupante -afirma nuestra feminista- porque “todavía no ha nacido el Karl Marx o el Friedrich Engels del feminismo, es decir, pensadores masculinos que hagan del feminismo su campo de trabajo principal, de la misma manera que Marx y Engels hicieron con la causa del proletariado”. La  solución -remata- está en un anarcafeminismo que elimine la opresión de género y desmantele el racismo, la explotación económica, la transfobia y el heterosexismo.  Ni Bakunin -Chiara Bottici es estudiosa del anarquista ruso- exigía tanto en el siglo XIX. 

Un feminismo integrista y autorreferencial            

El libro Manifiesto Anarcafeminista (2021) de Chiara Bottici empieza así: “Vivimos en una androcracia global…  Hay una guerra global en curso, y esa guerra se libra contra las mujeres, las personas, los espíritus y el LGTBIQ+”. Y así termina: El proceso es imparable, y esta vez iremos hasta el final, hasta que el último escombro del orden androcrático se derrumbe sobre sí mismo, y todas y cada una de las exponentes del segundo sexo seamos libres. ¡Ni una menos!” 

Hoy, el feminismo exquisito -engreído, integrista, autorreferencial, ignorante en la cuestión biológica, partidario del agravante de género que prescinde de la presunción de inocencia, inventor de identidades  ficticias y normalidades articiosas y amante de los proyectos de ingeniería social deliberada- se ha institucionalizado y ritualizado hasta convertir sus ideas y prácticas en lo más parecido a un artículo de fe. La “docta ignorancia” de Nicolás de Cusa. Un feminismo que, como decía Ortega y Gasset, ha devenido una “minoría excelente… [que] no sabe qué hacer, y para llenar el tiempo se entrega a la cabriola”.     

Por qué el feminismo exquisito odia a Giorgia Meloni 

Porque la presidente italiana se burla de la variación de género a la carta, porque prescinde del feminismo exquisito que se considera omnisciente, porque desprecia a las feministas que tildan de abeja reina a las demás siendo ellas las abejas reina con trono y corona. Giorgia Meloni: “Hermana, yo no te creo”.   

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