La respuesta de un Estado

El Estado está actuando y comunicando, pero le cuesta moverse y, sobre todo, le cuesta acertar

Un Estado es una organización jerárquica y centralizada que ostenta el monopolio de la fuerza legítima en un territorio determinado. Sumemos el hecho de que, al sustentarse bajo un sistema democrático, debe gobernar mediante la ley y no gobernar por ley.

El Estado debe ser capaz de conectar con los intereses de los ciudadanos y responder a ellos siendo capaz de resolver sus necesidades. Sin Estado no hay desarrollo político que pueda ser canalizado y, lo que es más determinante, no hay respuesta política; por lo tanto, toda iniciativa tenderá a no poder ser implantada.

¿Cuál debería ser la respuesta de un Estado moderno ante el reto del coronavirus? Esta pregunta esta cada vez más presente en los ciudadanos, al advertir que al Estado español, del que también depende el Gobierno de la Generalitat de Catalunya, le cuesta ordenar, priorizar, comunicar, coordinar y mostrar el camino a seguir.

Esto no quiere decir que el Estado no esté presente, ni que no esté comprometido y responsabilizado. Está actuando y comunicando pero le cuesta moverse y, sobre todo, le cuesta acertar.

Una primera respuesta a la pregunta es que muchos ciudadanos han advertido que nuestro Estado está más preparado para hacer cumplir los deberes de los propios ciudadanos con el Estado que para defender sus derechos.

Los ciudadanos tienen la impresión de que tienen derecho a expresar demandas pero que no tienen derecho a ser escuchados. Esta observación determina que una parte de la sociedad perciba la elocuencia de algunos líderes políticos, su retórica, como un discurso inútil frente a la crisis del coronavirus. No sirve.

¿Cuál es la respuesta de un Estado ante la crisis del coronavirus?

La dimensión del problema al que se enfrentan muchos países en Occidente es que el Estado que tenemos ya no puede garantizar una respuesta eficiente ante los retos sanitarios, medio ambientales, tecnológicos o económicos.

Lo que se está viendo es que la voluntad de hacer bien las cosas, la implicación para hallar la mejor respuesta, la capacidad para motivar a la población, la dotación de grandes de recursos humanos y económicos ya no son suficientes para afrontar una crisis de envergadura.

¿Cuál es la respuesta de un Estado ante la crisis del coronavirus? Esta cuestión está sobre la mesa y exigirá hacer una auditoría del funcionamiento del Estado español para darle continuidad en el futuro.