Obispo emérito

Los medios se refieren a Josep Novell como "obispo emérito", pero tengo que reivindicar un cambio de denominación: ¿qué méritos ha hecho para llevar el título de 'emérito'?

Emérito es un adjetivo que hace referencia a una persona que se ha retirado de un empleo disfrutando de su pensión y beneficios emanados de su profesión. La palabra emérito tiene su origen en el latín: de  ex que significa “por” y méritus que expresa “debido mérito”.

Hace unos días el singular ex-obispo de Solsona, Xavier Novell, sorprendió al mundo católico e incluso a algunos que nos apartamos hace ya tiempo de la cosa eclesiástica con una dimisión por voluntad propia. Posteriormente descubrimos que la dimisión se debía a que el señor en cuestión se había, digamos que, enamorado de una señora tampoco exenta de ciertas singularidades, pues parece que se trata de una escritora de libros eróticos y satánicos. Ni el erotismo ni los ritos satánicos se me hacen muy próximos a la cosa eclesiástica.

Tamaña decisión ha sido fuente casi inagotable de material para la burleta, para los programas de tertulia televisiva, para programas de humor y para colaboraciones en los periódicos, lo cual era de esperar. Supongo que también ha causado dolor a los creyentes y feligreses de buena fe tanto de la diócesis de Solsona como de otras, y quebraderos de cabeza a la jerarquía eclesiástica y al papa Francisco.

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El obispo emérito de Solsona, Xavier Novell, firmando su libro ‘Carta a los Jóvenes’ en la Feria del Libro de Madrid, en 2011. EFE/Kiko Huesca

El tal señor obispo era (cuando ejercía) persona intransigente, homófoba, yo diría que extremista en todo, pero muy especialmente en la cosa sexual y en la cosa nacional, pues no dudaba en alinearse con las posiciones y  sectores más radicales del secesionismo catalán y de la persecución por motivos sexuales. No se conoce si su lucha contra la permisividad sexual o a favor de la “República de Catalunya” seguirá siendo un leitmotiv de su actividad futura o ahora cambiará a otras ocupaciones para mayor tranquilidad, quizás, de muchos entre los que me cuento.

Monseñor “ha plegat” y veo continuamente en los medios referencias a su decisión, burlas a su comportamiento y reflexiones de tipo diverso que se refieren a él como obispo emérito. No puedo menos que reivindicar un cambio inmediato de denominación. ¿Cuáles son su méritos? ¿Haber sido el guardián de la esencias de la abstinencia sexual? ¿Haber propagado que la homosexualidad era una enfermedad que debía tratarse médicamente? ¿Haberse enamorado (sic) de una escritora erótica y satánica?; de la que por cierto la mayoría ignorábamos su existencia hasta el acontecimiento, o sea como mínimo no muy buena. A mí no me lo parecen. Y si no son esos ¿cuáles son?

El tal señor obispo era (cuando ejercía) persona intransigente, homófoba, yo diría que extremista en todo, pero muy especialmente en la cosa sexual

Yo no sé si el Papa ha privado de su condición obispal al Sr. Novell, pero si no lo ha hecho debiera hacerlo rápido, y los periodistas deberían referirse a él como señor u obispo dimisionario, pero nunca  como emérito.

Como profesor universitario que soy, tengo derecho a solicitar cuando me llegue mi ya cercana jubilación, un puesto de profesor emérito en base a los méritos de investigación y docencia acumulados a lo largo de mi extensa carrera académica. Pero dudaba si debía hacerlo. Ahora no me queda duda. No quiero ser emérito. No vayamos a confundir.

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