Shakira liquida la sociedad de inversión que utilizó con Piqué para comprar su mansión en Barcelona

Shakira ha liquidado Fire Rabbit, una de las sociedades patrimoniales que utilizó durante sus años viviendo en Barcelona y con la que canalizó parte de la inversión para comprar la mansión que compartió con Piqué

Shakira

Shakira a su salida de la Audiencia Nacional

Shakira da otro paso para cerrar definitivamente su etapa empresarial en España, y seguir cortando así los últimos vínculos societarios que todavía la vinculan con el futbolista Gerard Piqué, su expareja y padre de sus dos hijos.

La cantante colombiana ha liquidado y extinguido Fire Rabbit S.L., una de las sociedades patrimoniales que utilizó durante sus años de residencia en Barcelona y con la que canalizó parte de la inversión para adquirir la mansión que compartió con Piqué durante doce años en Esplugues de Llobregat. De hecho, la sede social del vehículo ese encuentra en la propia residencia.

La extinción de Fire Rabbit se produce después de varios movimientos en la estructura empresarial de la cantante en España, en un contexto marcado por su traslado de residencia a Miami (EEUU) y por la reorganización de sus sociedades tras la ruptura con el exfutbolista Gerard Piqué.

El cierre ha quedado registrado este martes en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME). La inscripción recoge la revocación de los cargos de administradores solidarios de Shakira y Enrique Pecourt Gozálbez -hermano de Jorge Pecourt, uno de los asesores de Lionel Messi en sus pleitos con Hacienda-, su nombramiento como liquidadores y, finalmente, la extinción de la sociedad.

Fire Rabbit nació el 10 de mayo de 2012, durante los primeros años de la relación entre Shakira y Piqué. Su objeto social una sociedad mercantil dedicada a la tenencia, gestión, administración, adquisición y transmisión de valores y activos mobiliarios, incluidas acciones, participaciones y cuotas en sociedades o fondos.

La compra de la mansión se realizó a través de una compleja estructura societaria, con compañías tanto de Piqué como de la cantante implicadas.

La mansión de Esplugues no estaba de hecho registrada directamente a nombre de ninguna de las dos estrellas. Oficialmente, el propietario era Barcelona Two&Two Investments, una sociedad que formaba parte del entramado empresarial de Piqué y de la que Fire Rabbit, propiedad de Shakira, era sociedad dependiente.

El padre de Piqué, Joan Piqué, es el administrador único de esta compañía, y Kerad Holding, una de las grandes empresas del exfutbolista del FC Barcelona, era el socio mayoritario.

Por su parte, Fire Rabbit estaba vinculada a Barcelona Two&Two Investments y canalizó hacia ella importantes cantidades de dinero: 5,1 millones de euros en 2020 y otros 5,1 millones en 2021, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

Fire Rabbit fue creada bajo el paraguas de Fire Dragon, una empresa con sede en Panamá vinculada a la cantante. En sus inicios tuvo como administrador solidario a Ferran Vilaseca, actual presidente del FC Andorra, club del que Piqué es máximo accionista.

Shakira deshace sus vínculos con España

Tras la separación de Shakira y Piqué, la compleja estructura empresarial que rodeaba a la familia se convirtió en un elemento incómodo. Al poco tiempo de hacerse pública la ruptura, la cantante comenzó a deshacer progresivamente sus vínculos con el entramado empresarial de la familia Piqué.

Uno de los primeros movimientos se produjo en mayo de 2023. Shakira revocó como administrador solidario de Fire Rabbit a Ferran Vilaseca, abogado estrechamente vinculado a Piqué. La cantante pasó entonces a ser administradora única.

Poco después, Enrique Pecourt Gozálbez entró en la estructura como apoderado. En julio de 2024, el Registro Mercantil volvió a modificar la administración: Shakira dejó de ser administradora única y pasó a compartir el cargo de administradora solidaria con Pecourt. El último movimiento supone ahora el cierre definitivo de Fire Rabbit.

La lucha con Hacienda

El cierre llega después de que la cantante trasladara su residencia a Miami, en plena reorganización de sus intereses empresariales españoles y después de la batalla de Shakira con la Agencia Tributaria por su residencia fiscal en España. En mayo la Audiencia Nacional instó a Hacienda a devolverle alrededor de 60 millones de euros.

El tribunal dio la razón así a la artista al anular la sanción impuesta por la tributación del ejercicio de 2011, al considerar que la Administración no ha acreditado que ésta permaneciera en 2011 en España más de 183 días, como exige la ley a la hora de convertir a un contribuyente en residente fiscal en el país.

Días antes de esa sentencia, un juzgado de Barcelona archivó la segunda causa penal que Shakira tenía abierta por un supuesto fraude de 6,6 millones de euros (7 millones de dólares) en 2018, después de que la Fiscalía y las demás acusaciones así lo pidieran, aunque remitieron a la cantante a la vía administrativa para que se pusiera al corriente con el organismo fiscal.

Años antes, Shakira aceptó una multa de 7,8 millones de euros al reconocer ante un tribunal que defraudó 14,5 millones a Hacienda entre 2012 y 2014, gracias a un pacto con la acusación que le evitó la prisión y le ahorró un largo juicio.

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