Catalunya reclama, en pleno 'rescate', una Hacienda propia

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El Parlament aprueba un modelo fiscal similar al vasco con la abstención del PSC

El conseller d'Economia, Andreu Mas-Colell, con el presidente de la Generalitat, Artur Mas

25 de julio de 2012 (19:13 CET)

Una vuelta de tuerca que podría tener consecuencias importantes. El Parlament ha aprobado reclamar al Gobierno central una Hacienda propia, justo en estos momentos en los que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, valora qué cantidad podrá ofrecer a la Generalitat para que tenga liquidez en lo que se ha considerado como un 'rescate'.

La petición se fórmula dentro de un nuevo modelo fiscal, que ha contado con el apoyo de CiU, ERC e ICV y del diputado Joan Laporta.

El PSC, que se ha sumado al acuerdo global, se abstiene, sin embargo, en el punto concreto de la Hacienda propia. Y el PP ha votado en contra.

¿Es una escena más de cara a la galería de las que se viven periódicamente en el Parlament? Puede que esta vez sea distinto.

Como el cupo vasco

La Hacienda propia implica que la Generalitat tendría la llave en exclusiva de la caja y que podría recaudar y gestionar todos los impuestos, para, posteriormente, ofrecer una cantidad acordada al Gobierno central, como ocurre, en teoría, en el caso del concierto económico vasco. En teoría, porque después, el acuerdo del cupo entre el gobierno vasco y el gobierno central se ha establecido en muchas ocasiones más por criterios políticos que por un cálculo real de lo que cuestan los distintos servicios prestados.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, tiene ahora un acuerdo entre las distintas fuerzas políticas catalanas con el que podrá negociar con el gobierno que preside Mariano Rajoy. Y ello le ofrece legitimidad, pero también una enorme responsabilidad.

Las redes sociales, en las que los soberanistas están muy activos, han reflejado un gran entusiasmo, porque son partidarios de una divisoria a la vasca, entre nacionalistas y constitucionalistas, con una fuerza política que en estos momentos se encuentra en tierra de nadie: el PSC, al que le es muy difícil explicar su propio camino.

La responsabilidad de Mas

El propio Mas considera que el pacto fiscal es “la única respuesta” a la práctica totalidad de las necesidades de Catalunya. Lejos de que el 'rescate' pudiera enfriar la petición, el acceso al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) del gobierno central ha animado a los sectores más nacionalistas de CiU y, por descontado, a Esquerra Republicana. ICV, por su parte, está en la misma línea. Estas tres fuerzas políticas podrían tener una mayoría absoluta en el Parlament en unas probables elecciones anticipadas.

Y será Artur Mas quien deberá asumir toda la responsabilidad para utilizar esa posible mayoría favorable, en primer lugar, a una Hacienda propia: “La gestión tributaria (exacción, gestión, recaudación, liquidación, revisión, sanción e inspección de todos los tributos tiene que corresponder a la Agencia Tributaria de Catalunya, que será la única administración responsable”, se asegura en el documento aprobado.
Pero esa mayoría en el Parlament podría también ir más lejos y proclamar la independencia de Catalunya desde la cámara legislativa.

¿Es una quimera? Las fuerzas políticas nacionalistas se plantean esta vez, según fuentes de CiU, un salto cualitativo, esperando que el PSC se mueva en un sentido u otro.

Para el propio Mas lo aprobado en el Parlament supone un cambio “de 180 grados respecto a los últimos 30 años”

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