CiU se prepara para ejercer de oposición de Esquerra

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DERECHO A DECIDIR

Artur Mas y Oriol Junqueras, en el Parlament./EFE/Andreu Dalmau

23 de septiembre de 2013 (02:00 CET)

¿Tiene otra posibilidad? Llegar al 2016 de la mejor forma posible es el camino que transitará el President Artur Mas. Y, después, admitiendo la fuerza de Esquerra Republicana, tratar de adaptarse a la nueva situación, desde la oposición, y con el objetivo de ejercer el derecho de autodeterminación, con toda la sensatez posible.

Volvamos al presente. Septiembre de 2013. El Govern considera que, desde la Via Catalana, con un gran éxito en la Diada, cuenta con un mayor apoyo de la sociedad catalana para reclamar una consulta sobre la autodeterminación de Catalunya en 2014. Mas seguirá buscando esa consulta, con el objetivo de realizarla dentro del marco legal. Pero, aunque se ha abierto una vía de diálogo con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el referéndum queda muy lejos. Rajoy, y la cúpula del PP, insisten en que la soberanía recae en el conjunto del “pueblo español”, como marca la Constitución.

Foment y PSC, a punto de unirse al derecho a decidir


Estas semanas serán determinantes. Artur Mas podrá tener un apoyo importante, porque, en el transcurso del debate de política general, que se inicia este miércoles en el Parlament, el PSC podría sumarse al Pacto Nacional por el Derecho a Decidir. El ex president del Parlament, Joan Rigol, ha elaborado un documento con el ánimo de dejar sin excusas a los socialistas.

El mismo día 25 de septiembre, Foment ha convocado una junta extraordinaria para abordar esa cuestión. El documento también podría satisfacer a la cúpula de la patronal. De hecho, según diversas fuentes, es muy probable que se sumen.
Mas podría contar, por tanto, con el PSC y Foment, los dos grandes actores de la sociedad catalana que siguen fuera de ese consenso sobre el derecho a decidir. Pero no será suficiente para doblegar al Gobierno central. El referéndum sigue quedando lejos.

Junqueras admite el guión

El Govern insistirá. Ese Pacto Nacional por el Derecho a Decidir, donde están representados partidos políticos, sindicatos y la llamada sociedad civil, tendrá un papel consultivo a la hora de fijar la pregunta y la fecha de la consulta. Pero el Ejecutivo de Artur Mas quiere tener todo listo antes de que acabe el año.

La situación, por tanto, cobrará intensidad. La política española gira ahora sobre el llamado “asalto secesionista”, y el debate puede llegar a ser muy agrío. Los posicionamientos en relación a la posible integración de una Catalunya independiente en la Unión Europea, o en la zona euro, irán en las dos direcciones, con expertos en los dos bandos.

Pero Artur Mas ha podido reconducir las cosas, principalmente con Esquerra Repubicana. “A Oriol Junqueras se le ha hecho entender que no se podrá hacer otra cosa que caminar hacia unas elecciones plebiscitarias”, asegura un dirigente de CiU.

Y Junqueras, y el resto de dirigentes de Esquerra Republicana, han considerado que, aunque seguirán reclamando con intensidad que se realice la consulta en 2014, no quedará otra salida que la de 2016.

El recorrido necesario de Mas

Para Mas es vital poder tener un cierto recorrido como gobernante. Obtuvo la victoria en 2010, gobernó dos años. Convocó en 2012, perdió 12 diputados. Y necesita ahora trabajar para demostrar que puede reorientar, aunque sea mínimamente, la situación económica.

Con los presupuestos para 2014 encaminados con Esquerra Republicana, Mas puede seguir avanzando, creando, al mismo tiempo, “estructuras de estado” para cumplir con el acuerdo de gobierno con los republicanos.

Y, forzado por la negativa el Gobierno central, convocar elecciones al final de su mandato, o a lo largo de 2016. En ese momento, España tendrá ya un nuevo gobierno, porque las elecciones generales serán un año antes, en 2015.

Cambio total del mapa político

El problema añadido para Mas es que, si llega a 2016, ante unas elecciones plebiscitarias, Unió Democràtica podría abandonar la nave. La cuestión es que pocos dirigentes de CiU dicen lo contrario: Oriol Junqueras será el nuevo presidente de la Generalitat en 2016. ¿Y CiU, o una CDC en solitario? “Ejercerá de oposición, y se llegará a la situación opuesta a la actual”. Es decir, si ahora es ERC la que presiona, después será CiU, o CDC, la que modere a ERC desde el Parlament, o, incluso, desde un Govern de coalición.

Eso será de vital importancia para graduar una posible declaración unilateral de independencia, o para negociar con el nuevo Gobierno español la convocatoria de un referéndum con la legitimidad de una mayoría independentista en el Parlament.

Ese es el cambio en el mapa de la política catalana, pese a que algunos dirigentes veteranos de CiU crean que sería posible volver a recuperar un espacio central. El mapa será otro, y CiU se prepara para ejercer de oposición.
Queda, sin embargo, alguna duda. Si Mas aguantara toda la presión, y logra enderezar la situación económica, el President tendría nuevas opciones en 2016. “En cualquier caso, no tiene otra posibilidad que intentarlo”, se añade desde el entorno de Mas.

Requejo, ¿candidato único en las europeas?

Pero como nadie quiere engañarse, la dirección de Convergència, con Josep Rull a la cabeza, valora la opción de presentar en las elecciones europeas una candidatura única con ERC. Sería la forma de evitar que Esquerra supere, por primera vez, a CiU en unas elecciones.

En ese caso, el candidato de una coalición nacionalista, que pedirá el derecho a decidir en las europeas de 2014, podría ser un independiente. Entre los nombres que concitan un cierto consenso figura Ferran Requejo, catedrático de Ciencia Política en la Universitat Pompeu Fabra y miembro del Consejo Asesor para la transición nacional.

Unió, por supuesto, no estaría en esa coalición, y trataría de mantener la tradicional candidatura con el PNV.

En cualquier caso, CiU corre rauda para ocupar su nuevo papel, por detrás de Esquerra, porque sólo hay un objetivo: la independencia de Catalunya.
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