Los diputados de la CUP Vidal Aragonès (izquierda) y Carles Riera, en el Parlament. EFE/Alejandro García
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La CUP acusa a Torra de aceptar "un pacto de élites" para descartar la independencia, y los CDR plantean que dimita si renuncia a la república

Iván Vila

Economía Digital

Los diputados de la CUP Vidal Aragonès (izquierda) y Carles Riera, en el Parlament. EFE/Alejandro García

Barcelona, 09 de julio de 2018 (19:47 CET)

La reunión entre Quim Torra y Pedro Sánchez con la que este lunes se ha escenificado el inicio de una nueva etapa de distención entre la Generalitat y la Moncloa ha sublevado al independentismo más recalcitrante. La CUP ha vuelto a cargar contra el gobierno de Junts per Catalunya (JpC) y ERC, al que ha acusado de aceptar "un pacto de élites" para ponerle el cierre al proceso independentista a espaldas de sus votantes. El enfado también se ha extendido a los llamados Comités de Defensa de la República (CDR), que exigen a las dos formaciones que cumplan su programa electoral independentista o dimita el ejecutivo catalán.

De poco le ha servido a JpC y Esquerra, que hoy se han alineado con la lectura que del encuentro ha hecho Torra, su último gesto para contentar a la CUP: avalar a contrapelo la moción rupturista con la que los antisistema volvieron a poner a prueba el independentismo de ambos partidos la semana pasada -una iniciativa estéril que el Gobierno central ya ha anunciado que impugnará ante el Tribunal Constitucional-. Los cuperos no le perdonan al gobierno catalán la "cordialidad" en la que, según el propio Torra, ha transcurrido la reunión con Sánchez.

"Cerrar por arriba" el camino del 1-O

El diputado de la CUP Vidal Aragonés ha acusado a Torra de querer "cerrar por arriba" el camino que "el pueblo de Cataluña hizo el 1 y el 3 de octubre para abrir por abajo" el proceso independendentista, en un movimiento que ha comparado con los Pactos de la Moncloa que hicieron posible la Transición, demonizada por los antisistema. 

"Hoy no se ha abierto ningún diálogo. Son dos monólogos que no llevan a ninguna parte: ni a hacer efectivo el derecho a la autodeterminación ni a tener claro que esto significa dar un paso atrás", ha dicho el diputado cupero.

Los CDR, los grupos que llevan meses tratanto de mantener viva la llama de la movilización ciudadana del independentismo, se han sumado a los reproches al gobierno de Torra. En su cuenta oficial de Twitter, el colectivo ha lanzado un aviso al ejecutivo catalán: "No estamos aquí para hablar del Estatut. No hemos llegado hasta aquí para tirar la toalla. No aceptamos pactos ni cambios de rumbo. Tirad adelante lo que prometísteis en campaña o dimitid", rezaba el mensaje, rematado con varias etiquetas, entre las cuales una que insiste en esa idea: #repúblicaodimissió.

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