Duran presiona a la desesperada a Mas con la salida del Govern de tres consellers

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FIN DE CIU

 Josep Antoni Duran Lleida a la salida de la sede de Unió / EFE

Barcelona, 17 de junio de 2015 (23:00 CET)

Ruptura de CiU. Sí, el final es inminente. Pero queda un paso previo. Josep Antoni Duran Lleida logró este miércoles que el comité de gobierno de Unió aprobara por 16 votos a 10, y dos abstenciones, la salida del Govern de sus tres consellers, Ramon Espadaler, Joana Ortega y Josep Maria Pelegrí. Pero el debate fue intenso, y el sector soberanista se negó a seguir la decisión, con lo que el máximo representante, Antoni Castellà, mantendrá su responsabilidad al frente de la secretaría de Universidades.

Lo que quería Duran es forzar, con un último gesto, al President Artur Mas a dejar de lado su hoja de ruta soberanista, con la esperanza de que una crisis de gobierno sea suficiente como para que Mas se sienta atenazado.

La arriesgada estrategia de Duran

Duran nunca ha querido romper con Convergència, pero tampoco quiere seguir la senda de Mas, que considera una garantía hacia el desastre, de cara a las elecciones del 27 de septiembre. Es una estrategia, la de Duran, arriesgada, porque sólo depende ahora del aguante de Mas, que quiere seguir hasta el final, pese a las peticiones de varios dirigentes, no sólo de Unió, sino también de Convergència.

El sector soberanista de Unió, que perdió la consulta interna del pasado domingo, por tres puntos porcentuales, aunque con una diferencia de unos 100 votos, se niega a salir del Govern, porque, precisamente, apoya a Mas en su idea de que el 27S sea un verdadero plebiscito sobre la independencia de Cataluña. Y entiende "irresponsable" provocar ahora una crisis del Ejecutivo de Mas, a pocas semanas del inicio de la campaña electoral.

Profunda reflexión del President

En el comité de gobierno se vivieron momentos de tensión, con el rechazo de los soberanistas a las tesis de la cúpula del partido, que representa ahora el propio Duran, pero principalmente Ramon Espadaler. Duran quiere que Mas rectifique, y cree que la salida de los tres consellers debería llevar al President a una profunda reflexión, que debería pasar por no convocar elecciones el 27S.

Mas está decidido, sin embargo, a seguir adelante. Y, según varias fuentes consultadas, podría 'pasar' de la salida de esos consellers, renunciando a nuevos nombramientos, porque, de hecho, la legislatura está acabada. Las responsabilidades de Interior, Governació o Agricultura las podrían asumir otros consellers.

¿Ruptura en CiU?, nada

Esa presión de Duran se tradujo en un intento extraño, expresado por Espadaler: "no hay ninguna ruptura en CiU". Es decir, se sale del Govern, pero se quiere mantener la estabilidad en el Parlament, en el Congreso y en los municipios. Se rompe, pero no se rompe. La idea es que sea el propio Mas, con sus gestos –lista del President y seguimos para Bingo-- el que no deje otro camino a Duran para presentar una candidatura propia para el 27S.

En eso ya están algunos dirigentes de Unió, pero, ¿se concretará?

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