El Ayuntamiento de BCN compra más tóxicos inmobiliarios a pesar de tener decenas de pisos vacíos

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El gobierno local adquirirá más de 1.000 pisos para fines sociales aunque es incapaz de adjudicar sus viviendas vacías

Promoción de pisos protegidos

31 de marzo de 2014 (20:18 CET)

El Ayuntamiento de Barcelona comenzará a tragar activos tóxicos para engrosar su parque de viviendas de protección oficial. El alcalde de la ciudad, Xavier Trias (CiU), gastará 30 millones de euros en la compra de los inmuebles problemáticos de los bancos, principalmente pisos en barrios marginales y aquejados por los desahucios.

El equipo de gobierno espera beneficiarse de grandes gangas y estima que cada inmueble costará unos 100.000 euros aunque también podrá acceder a viviendas de hasta 50.000 euros, según los cálculos municipales. Las compras de pisos abandonados o en mal estado se harán en el casco antiguo de Barcelona (Ciutat Vella) y en barrios de Sants y Nou Barris.

Meses vacíos


La lentitud administrativa en el Ayuntamiento hace que las viviendas tarden meses en adjudicarse. Cuando un inquilino abandona el inmueble, los trabajadores municipales deben seleccionar a un nuevo adjudicatario. Pero la mayoría de beneficiarios (el 65%, según reconoce el propio ayuntamiento) rechaza mudarse a barrios deprimidos o alejados, lo que obliga a buscar a un nuevo adjudicatario, un largo proceso que perpetúa la problemática de las viviendas deshabitadas.

La adjudicación es lenta incluso para las viviendas nuevas recién construidas, según critica la oposición municipal. “En una promoción de Horta, con 160 pisos, las viviendas han sido adjudicadas pero siguen vacías seis meses después de su construcción. Nosotros apoyamos la compra de los nuevos inmuebles. Sabemos que hay un problema, pero es de gestión. Los procesos se llevan a cabo de una forma desastrosa”, explica el concejal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Eduardo Bolaños.

Vigilantes y ocupaciones


La problemática de pisos vacíos se extiende a casi todas las promociones. De hecho, el gobierno municipal debe pagar a servicios de seguridad privada, con pluses de 150 euros por peligrosidad a cada vigilante, para evitar que las viviendas vacías sean ocupadas.

El Ayuntamiento de Barcelona no ha hecho público el listado de pisos de protección oficial vacíos pero asegura que se trata de un pequeño porcentaje. Antes de perder las elecciones, el anterior equipo de gobierno socialista aseguró que el 12% de los pisos del ayuntamiento estaban vacíos. El año pasado, el gobierno de CiU redujo el porcentaje al 3%, según los datos del Ayuntamiento.

Además de la compra de los 300 pisos que los bancos no han podido vender, el Ayuntamiento gastará en los próximos meses un total de 50 millones de euros en la construcción de 560 viviendas nuevas en solares y terrenos que estaban abandonados o no tenían uso. Además, alquilará inmuebles que el mercado no ha absorbido para alquilarlos a familias con necesidades. La mayor parte de los recursos provienen de la privatización de los parkings de Barcelona. En total, se gastarán 115 millones de euros en operaciones inmobiliarias.
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