El presidente del PP, Pablo Casado, conversa con mandos policiales en la frontera de Melilla, el 2 de enero de 2019. Foto: EFE/FGG
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Barones, dirigentes y diputados populares encienden la alarma ante el discurso endurecido de Casado: "Si hacemos lo de Vox, nuestros votantes votarán a Vox"

Economía Digital

El presidente del PP, Pablo Casado, conversa con mandos policiales en la frontera de Melilla, el 2 de enero de 2019. Foto: EFE/FGG

Barcelona, 06 de enero de 2019 (12:31 CET)

Pablo Casado, que llegó a la presidencia del Partido Popular en julio de 2018, endureció el discurso de la formación en tiempo récord, aupado por grandes temáticas como la inmigración, la unidad de España, las competencias de las Comunidades Autónomas y la lucha contra la violencia de género, entre otras.

El discurso de Casado no tardó en encender algunas alarmas en el PP, en todos los niveles de la organización, desde los barones y dirigentes del Comité Ejecutivo Nacional, hasta algunos diputados. El sector crítico teme que el partido no pueda capitalizar ideas que para el electorado suponen la bandera de otras formacionales, especialmente de Vox.

"Las cosas, en política, suelen ir por inercia, y parece que ahora Vox marca la agenda. Eso hay que combartirlo, porque, si no, acabaremos diciendo cosas que no pensamos. Si hacemos lo de Vox, nuestros votantes votarán a Vox", explicó un miembro del PP en declaraciones recogidas por El Mundo.

Tres dirigentes del PP consultados por el diario opinan que Casado no ha hecho hasta ahora una labor eficiente para resaltar las diferencias entre populares y Vox, y temen que esta situación pueda pasar factura en los comicios de este año.

El sector crítico del PP de Casado

El sector crítico del PP lo componen, entre otros, el portavoz en el Parlamento Vasco, Borja Sémper; el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido; el de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; y la diputada Celia Villalobos, entre otros. También, el presidente de la Junta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo.

Esta semana, Sémper dio declaraciones en este sentido, criticando la reciente cercanía con Vox, tras las elecciones andaluzas. "El PP debe buscar el entendimiento con otras formaciones con las que comparte esos principios y debe tener claro que debe alejarse de ese partido populista. Somos diferentes", dijo.

Todos los bandos entienden que casi la mitad de los votos de Vox en Andalucía provienen de ex votantes del PP, pero hacen lecturas distintas. El equipo de Casado, por su parte, defiende el discurso que ha adoptado el partido en la era post Mariano Rajoy, y cree que con estos acercamientos a la formación de Santiago Abascal puede recuperar esos votos perdidos.

Había una enorme cantidad de votantes que "no se reconocían" en el PP de Rajoy, dicen desde el entorno de Casado, que pretende "reunificar el centroderecha". El discurso endurecido tiene una intención: demostrar que "la papeleta del PP es recuperable y, sobre todo, más útil" que la de Vox, dicen las fuentes cercanas al líder popular.

Una dirigente nacional del PP apoya esta estrategia: "El objetivo es que los primeros 100 días de gobierno de Juanma Moreno en Andalucía sirvan de referencia al liderazgo del PP dentro del bloque de centroderecha, e ir cogiendo distancias" con Vox.

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