El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, durante una reunión del gobierno catalán

La Generalitat pagó las "embajadas catalanas" con dinero público

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Los gobiernos de Mas y Puigdemont emplearon dinero público para financiar la promoción del 'procés'

Barcelona, 28 de marzo de 2019 (14:49 CET)

El Tribunal de Cuentas ha determinado que la Generalitat de Cataluña usó dinero público para financiar las “embajadas catalanas” y el Diplocat, que el Gobierno central liquidó en diciembre de 2017. El Pleno del Tribunal ha informado que estos organismos, dedicados a la promoción del territorio catalán en el extranjero, emplearon dichos fondos para la difusión del 'procés' y el desafío independentista.

En total, el ejecutivo catalán desembolsó más de 27 millones de euros en las delegaciones de Cataluña en otros países. Esto fue entre los años 2011 y 2017, entre los que se extienden los mandatos de Artur Mas y Carles Puigdemont

Por otro lado, el Diplocat o Consejo de Diplomacia Pública de Cataluña gastó 15,8 millones de euros entre 2011 y 2017. Esta cantidad se habría dedicado principalemente en la organización de actividades que, en su mayoría (74%) tenían como objetivo "promocionar, publicitar, justificar, promover o impulsar el proceso soberanista".

En total, el Tribunal de Cuentas registró 456 actividades relacionadas “expresamente en la propia documentación de la Generalitat con el proceso soberanista”, en las que el Govern invirtió 327.736,34 euros, un gasto que el informe define como “no justificado”.

En concreto destaca un pago de 1,39 millones de euros a un lobby estadounidense que ofrece servicios para procesos de independencia, llamado Independent Diplomat,y que facilitó que el gobierno de Mas contactara con responsables de otros países y organizaciones internacionales. 

La Generalitat contrató los servicios de ID entre 2013 y 2015, sin efectuar controles o expedientes previos, a los que sí debería haberse sometido el gobierno de Cataluña si hubiera sido el contratante directo.

Para evadir los posibles controles, las “embajadas” crearon un sistema de autonomía financiera que permitía efectuar gastos sin filtro, lo que generó irregularidades en la gestión eoconómico-financiera y en la coordinación de las actividades.

 

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