De izquierda a derecha, Xavier García-Albiol, Miquel Iceta, Marta Rovira, Jordi Turull, Inés Arrimadas, Xavier Domènech y Carles Riera. Los protagonistas del último debate electoral del 21-D que emitió este lunes TV3. /EFE

Turull se queda solo al proponer la restitución de Puigdemont

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Miquel Iceta es el único candidato que habla de reconciliación y se marca un plazo de dos años para conseguirla si le nombran presidente

Josep Maria Casas

Economía Digital

De izquierda a derecha, Xavier García-Albiol, Miquel Iceta, Marta Rovira, Jordi Turull, Inés Arrimadas, Xavier Domènech y Carles Riera. Los protagonistas del último debate electoral del 21-D que emitió este lunes TV3. /EFE

Barcelona, 19 de diciembre de 2017 (00:59 CET)

Fractura en el bloque independentista sobre el futuro de su llamada república y de la figura de su president, Carles Puigdemont. Solo los antiguos convergentes mantienen la tesis de que Puigdemont es el presidente legítimo. Jordi Turull, el representante de Junts per Catalunya (JPC) en el debate de este lunes en TV3, recalcó que la prioridad de su formación es “ratificar” al presidente de la Generalitat que había antes de la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Turull insistió en que en estas elecciones está en juego la “dignidad de las instituciones catalanas, la democracia y, en primer lugar, la restitución de Puigdemont: “Queremos el presidente 130 y no el 155”, insistió. Esta idea ya no solo es rechazada por la oposición. También por el otro gran partido independentista. Inés Arimadas, de Ciudadanos, recordó a Turull que esta propuesta no cuenta ni con el apoyo del republicano Oriol Junqueras, que sigue preso en Estremera. Efectivamente, la republicana Marta Rovira no planteó la vuelta de Puigdemont.

El socialista Miquel Iceta recordó la "obviedad" de que, de estas elecciones, debe salir un parlamento catalán y un nuevo presidente que lo decidirán los ciudadanos. Fue el único que hizo una llamada a la conciliación. Si le nombran presidente, propuso un plazo de dos años para conseguir la reconciliación de los catalanes o, en caso contrario, dimitiría.

El último debate televisado entre los candidatos del 21-D no sirve para visualizar posibles pactos

El último debate televisado entre candidatos, emitido este lunes por TV3, no sirvió para visualizar posibles pactos de gobierno. Los candidatos primaron las descalificaciones a las propuestas. Sin embargo, evitaron hacer sangre dentro de sus respectivos bloques, ya fuera el independentista o el constitucionalista.

Las formaciones independentistas jugaban en casa. Antes de iniciarse el debate, el director de TV3 y conductor del debate, Vicent Sanchis, calificó estas elecciones como “las más competidas y las más anómalas de la historia”. Repitió que no son unos comicios convencionales porque las convocó el presidente Mariano Rajoy en aplicación del artículo 155.

Preguntas desde las entidades

Como novedad, desde entidades de la sociedad civil catalana se formularon preguntas a los candidatos. Eran cuestiones sencillas, pero tuvieron problemas para contestarlas. Así, José Rosiñol, presidente de Sociedad Civil Catalana, preguntó a Turull si renunciaría a la unilateralidad. Este le contestó que no renunciarán al “mandato de los ciudadanos”. “El debate siempre estará en nuestros genes pero la vía unilateral la están gestionando otros”, añadió. Luego indicó que le hacen preguntas que “mi libertad provisional no me permite contestar”. Turull abandonó la cárcel de Estremera (Madrid) poco antes del inicio de la campaña.

Marta Rovira mantuvo un intenso duelo con Inés Arrimadas. La republicana defendió con contundencia las posiciones de ERC y atacó al “bloque del 155” por sus resultados. Como ejemplo, insistió en que desde que se substituyó el gobierno de la Generalitat han aumentado las listas de espera.

Quien puso en más apuros a la candidata de Ciudadanos no fue ninguno de sus rivales, sino Ramon Font, portavoz del sindicato de enseñanza Ustec, que le preguntó si debía ser un “requisito” saber el catalán para ser maestro en la escuela pública catalana. Arrimadas se hizo un lío al insistir que defienden tres lenguas vehiculares en la educación. Sólo después de que el socialista Mique Iceta y el popular Xavier García-Albiol se manifestasen a favor de este requisito, Arrimadas indicó que “sí”.

Duelo de candidatas

En su duelo particular con Rovira, Arrimadas la acusó de vivir “en la burbuja de la república”. “El tripartito separatista no tiene propuestas, se pueden pasar cuatro años hablando del 155”, insistió.

Iceta recordó que estas elecciones no son “un ritual” para poner alguien en la presidencia”. Insistió en que es necesario “modificar el rumbo que nos lleva a la colisión” y que esto sólo es posible con la reconciliación. A preguntas del resto de candidatos, reiteró que defenderá el indulto para los miembros del anterior gobierno de la Generalitat que resulten condenados. El único que lo rechazo es Turull, pese a que tienen una causa abierta en el Supremo: “Yo no quiero un indulto, quiero democracia”, espetó.

Iceta insistió en que defenderá el indulto para los miembros del gobierno catalán en prisión

Ni Marcel Mauri, vicepresidente de Òmnium Cultural, consiguió que Xavier Domènech avanzara a quien piensa investir presidente. Esta entidad independentista formuló la pregunta al candidato de Catalunya en comú-Podem. Domènech abominó del que definió como “bloque Frankenstein” en el que metió a PP, Ciudadanos y al PSC.

Xavier García-Albiol disparó contra todos e, incluso, contra Sanchis, el moderador: “Personas como usted decían que el PP incitaba a la violencia fascista”. Sanchis no entró al trapo. El candidato popular insistió en que lo que preocupa a la gente son cuestiones como la sanidad y la educación.

Carles Riera, de la CUP, indicó que si entran en el gobierno la primera medida será restablecer la república.

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