Abascal, Casado y Rivera, junto a otros miembros de Vox, PP y Cs, en la concentración del 10 de febrero de 2019 en la plaza de Colón de Madrid. EFE/Fernando Villar
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La “derecha” se descalabra en diputados pero logra más votos que en 2016. El "bloque de la censura" al PP crece un 20 %

Ismael García Villarejo

Economía Digital

Abascal, Casado y Rivera, junto a otros miembros de Vox, PP y Cs, en la concentración del 10 de febrero de 2019 en la plaza de Colón de Madrid. EFE/Fernando Villar

Madrid, 29 de abril de 2019 (04:55 CET)

Sea cuál sea el futuro de Pablo Casado (Partido Popular-PP), quedará para las hemerotecas su capacidad de alertar sobre el impacto de la fragmentación. Como atisbó, el batacazo en diputados no se correspondería con el número de sufragios captado. Y así fue.

De hecho, el bloque que aspiraban a formar PP, Ciudadanos (Cs) y Vox crece un 1 % en votos. De los 11,129 millones de 2016 a los 11,284 millones del 28-A. El sacrificio del PP fue en balde.

La opción que lidera Santiago Abascal mostró su impotencia para convertir en representantes decenas de miles de papeletas en las circunscripciones que reparten cinco diputados o menos, las que se conocen como “la España vaciada”.

Vox, que pasa de 47.182 electores a 2,619 millones diluye su resultado con 24 representantes tras el factor corrector de la ley d'Hondt.

Buena parte de los electores que optaron por Abascal dejan las filas de Casado. El PP se hunde el 42 % (de 7,941 millones a 4,621 millones), que equivalen a 3,32 millones menos en su línea de resultado. Se traducen en 66 escaños (cae desde los 137).

Albert Rivera (Cs) contribuye a la sangría de los populares con la captación de 902.000 votos más que en 2016, tras convencer a ex afines al PP y a parte del nuevo elector. Se trata de una de las candidaturas que aprovechó mejor la participación de récord (cifrada, finalmente, en 26,315 millones españoles). 

La alineación lleva a los de "naranja" a rubricar un 29 % más hasta los 4,095 millones de sufragios. Casi alcanza a los populares. En Madrid materializa "el sorpasso" a Casado con poco más de 100.000 votos de diferencia a su favor.

La moción de censura gana en las urnas el 28-A

En el reverso de la moneda festejan lo suyo los partidos del llamado bloque de “la izquierda”.

Para ser más concretos, quienes apoyaron la moción de censura a Mariano Rajoy (PSOE, Podemos, sus confluencias, ERC y Bildu) logran estirarse un 20 % (ello sin contar con el resultado de Partido Nacionalista Vasco ni Pdecat, alineados, tradicionalmente, con la “derecha”).

El bloque se propaga de los 10,340 millones de 2016 a los 12,403 millones de este domingo.

Los socialistas crecen un 35 % (7,329 millones); Podemos apenas pierde el -6 % (3,049 millones), ERC se dispara un 57 % (995.041 millones); En comú podem firma 603.573 sufragios (-29 %); Bildu incrementa el anterior registro un 40 % hasta los 258.044 conteos; mientras, por último, Compromís agrega al bloque 168.661 papeletas.

"Las dos Españas"

Una lectura en óptica veintena de los resultados del 28-A redunda en el fenómeno de “las dos Españas” prácticamente empatadas.

Las opciones “de izquierda”, con más de una docena de listas, sumaron 12,718 millones (21 %) frente a los 12,356 millones de “la derecha” (8 %), contando al conservadurismo tradicional nacionalista.

Ambos bloques ideológicos están separados en España por 360.000 votantes, al margen de consideraciones territoriales. Ni el pentapartidismo ni la alta participación decantan con claridad la composición sociopolítica de los españoles.

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