El presidente de Vox, Santiago Abascal (i), y el secretario general, Javier Ortega-Smith (d), en la madrileña plaza de Margaret Thatcher donde celebraron la noche electoral de este domingo. Cargaron contra “la veleta naranja” (Ciudadanos) y “la derechita

Vox se queda a medias

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Santiago Abascal irrumpe en el Congreso con 24 diputados, pero queda muy lejos de ser la tercera o cuarta fuerza en el Congreso

Josep Maria Casas

Economía Digital

El presidente de Vox, Santiago Abascal (i), y el secretario general, Javier Ortega-Smith (d), en la madrileña plaza de Margaret Thatcher donde celebraron la noche electoral de este domingo. Cargaron contra “la veleta naranja” (Ciudadanos) y “la derechita

Barcelona, 29 de abril de 2019 (00:11 CET)

Vox irrumpe en el Congreso pero con menos diputados de los que esperaba Santiago Abascal. El tsunami verde que se anunciaba quedó en marejada. Con el 99% de los votos escrutados, consiguen 24 diputados.

La gran mayoría de las encuestas publicadas durante la campaña electoral les situaban por encima de los 35 diputados. Incluso el sondeo de GAD3 (RTVE-Forta), difundido a las 20.00 horas de este domingo después del cierre de los colegios electorales, les atribuía un 12,1% de los votos y entre 36 y 38 escaños.

Cuando Abascal y Fernando Sánchez Dragó presentaron a principios de abril el libro con sus conversaciones España vertebrada (Planeta, 2019), vaticinaron que podían alcanzar los 60 diputados. En las filas del PP se temió que pudieran llegar a los 50.

Los resultados de este 28A les sitúan por debajo del 10% de los votos y con 24 diputados. Aunque son menos de los esperados, la realidad es que pasarán de ser una formación extraparlamentaria a tener el quinto grupo más numeroso del Congreso.

En las anteriores elecciones generales de junio de 2016, el partido de Abascal obtuvo en toda España 47.182 votos, un 0,20%, con lo que quedaron fuera del hemiciclo. Ahora se han acercado a los dos millones de sufragios.

La “veleta naranja” y la “derechita”

Cuando todavía no había finalizado el escrutinio, el secretario general de Vox, Javier Ortega-Smith, compareció en público para mostrarse “orgulloso de hacer historia”. Aseguró que “la izquierda sabe que con Vox se les ha acabado la fiesta”.

Ortega Smith disparó contra las otras formaciones de derecha: arremetió contra la “la veleta naranja que sopla según va el viento”, en referencia a Ciudadanos, y contra “las derechitas cobardes que no sabrán como afrontar” el gobierno de Pedro Sánchez, en una alusión al PP de Pablo Casado. Posteriormente, Abascal también mencionó a la “veleta naranja” y a la “derechita”.

Vox contribuyó a que los populares cosecharan los peores resultados de su historia. En la sede central del PP de la calle Génova reconocieron durante la noche electoral que el partido de Abascal “nos ha hecho polvo”. Atribuyen sus malos resultados al “efecto Vox”, un partido que no ha "cristalizado" en escaños miles de votos, aseguran, y que ha provocado que Ciudadanos fuese visto como "refugio" del centro frente a esta opción de extrema derecha.

Estas elecciones han llevado a Vox al Congreso pero también han puesto en evidencia sus debilidades: no han obtenido ningún diputado en Galicia, feudo popular, ni en el País Vasco, territorio nacionalista. En Cataluña, tan solo han obtenido un diputado, Ignacio Garriga, que será candidato a las elecciones municipales de Barcelona del próximo 26 de mayo.

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