El Supremo investiga a Mas por su papel en el 1-O. EFE
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El Supremo notifica a Mas que será investigado por la causa del 1-O. El ex presidente afronta tres procesos en las próximas semanas sin contar con el caso Palau

Barcelona, 09 de enero de 2018 (21:20 CET)

A Artur Mas le espera un calendario judicial intenso a lo largo de las próximas semanas y cree que podrá afrontarlo en mejores condiciones sin la carga política de ser presidente del Pdecat. Sus problemas con la justicia explican en parte su renuncia a la primera línea de la política, ya que necesitará más tiempo para preparar sus defensas.

Mas ya fue procesado y condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) debido a su papel en la consulta independentista del 9-N. El TSJC le impuso una inhabilitación de dos años para ejercer cualquier cargo pública y ahora la condena está pendiente de ratificación por parte del Tribunal Supremo (TS).

En paralelo, el ex presidente de la Generalitat también debe encarar el proceso del Tribunal de Cuentas, que ordenó hace pocas semanas el embargo de su vivienda en la calle Tuset de Barcelona para hacer frente a parte de la fianza de 5,27 millones de euros que le impuso en la causa por el mal uso de fondos públicos en el 9-N.

Mas admite que sus problemas judiciales le restan margen de maniobra político

El tercer y último caso que afecta a Mas se conoció este mismo martes y lo desveló el propio ex presidente de la Generalitat. El TS le ha notificado que será investigado por la causa del referéndum del 1 de octubre y, por tanto, deberá ir a declarar a una sede judicial en los próximos días.

Según Mas, todo ello le resta "margen de maniobra" para dedicarse a la política y, en consecuencia, centrará sus esfuerzos en preparar con sus abogados todos estos casos. Sea como fuere, su renuncia a la presidencia del Pdecat, aseguró, no responde a una estrategia de sus letrados. "No me lo han aconsejado mis abogados penalistas", comentó.

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