El presidente de la Generalitat. Quim Torra, llegó este lunes al Palacio de Justicia acompañado por su esposa y sus hijos. /EFE/Enric Fontcuberta
stop

Torra reconoce que desobedeció y acusa a la Junta Electoral Central de dar “ordenes ilegales” para que retirara los lazos amarillos

Josep Maria Casas

Economía Digital

El presidente de la Generalitat. Quim Torra, llegó este lunes al Palacio de Justicia acompañado por su esposa y sus hijos. /EFE/Enric Fontcuberta

Barcelona, 18 de noviembre de 2019 (11:57 CET)

Quim Torra reconoció ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que desobedeció la orden de la Junta Electoral Central (JEC) porque era ilegal. “Sí desobedecí, lo hice porque era una orden ilegal, dictada por un órgano que no tenía competencias”, declaró Torra en tono solemne.

El presidente de la Generalitat declinó contestar a las preguntas de la fiscalía y a las de la acusación popular que ejerce Vox por tratarse de “un partido franquista”.

El presidente del tribunal, Jesús María Barrientos, decidió continuar con el juicio pese a que, en las cuestiones preliminares, la defensa de Torra pidió su suspensión. Su abogada insistió en que se han vulnerado sus derechos y en la supuesta “falta de imparcialidad”, tanto por parte del tribunal que le juzga como por los miembros de la Junta Electoral Central (JEC). Barrientos señaló que estas cuestiones ya se resolvieron antes del juicio.

La defensa de Torra está a cargo de Gonzalo Boyé e Isabel Elbal, esposa del anterior, que fue la que tomó la palabra en la primera parte del juicio para pedir su suspensión por supuesta falta de imparcialidad.

Más que para suspender el juicio, la intervención de Elbal sirvió para sentar las bases del previsible recurso que presentará ante el Tribunal Supremo por si es condenado por desobedecer a la Junta Electoral Central.

Ataque a la Junta Electoral

En su declaración ante el tribunal, Torra mantuvo que las ordenes de la Junta Electoral Central sobre la retirada de los lazos amarillos “son ilegales”. Insistió en que “no es un órgano jerárquico superior al presidente de la Generalitat ni tiene competencias”. Añadió que la orden se dio en la campaña de unas elecciones generales a las Cortes españolas en las que la Generalitat no participó.

Torra aseguró que la JEC situó al presidente de la Generalitat ante una disyuntiva: “hacerle desobedecer o cumplir una orden ilegal”. Incluso acusó a los miembros de la JEC de “coacciones” y “presiones”.

Abundó en la supuesta parcialidad de diversos miembros de la JEC. El abogado defensor Gonzalo Boyé le pregunto por Andrés Betancourt, miembro de la Junta Electoral, del que Torra dijo que se manifestó reiteradamente en contra el independentismo y del derecho a la autodeterminación de Cataluña.

“Los miembros de la JEC han prevaricado. Su intención era llevar al presidente de la Generalitat aquí”, en el TSJC acusado de desobediencia, según afirmó Torra.

Se refirió a los símbolos independentistas. Recalcó que los lazos amarillos no son “propaganda” sino un símbolo de libertad. Añadió que lo mismo ocurre con la estalada, que representa un “anhelo de libertad”. También insistió en la existencia de “presos políticos”. Dijo que no es una expresión partidista, sino una manera de definir una situación.

Los testigos

A Torra se le juzga por el presunto delito de desobediencia a la JEC por sus negativas a retirar el lazo amarillo del balcón del palacio de la Generalitat durante la campaña de las elecciones generales del pasado 28 de abril.

El fiscal le reclama un año y ocho meses de inhabilitación, así como una multa de 30.000 euros por un presunto delito de desobediencia.

Después de la comparecencia de Torra, declaran 11 agentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y el comisario de los Mossos d’Esquadra Miquel Esquius. Posteriormente, declarará Carlos Carrizosa, portavoz de Ciudadanos en el parlamento catalán, que es el partido que presentó la querella; Teresa Cunillera, delegada del Gobierno en Cataluña; Elsa Artadi, portavoz de la Generalitat cuando ocurrieron los hechos; Miquel Buch, consejero de Interior; y Rafael Ribó, síndic de greuges.

Precisamente, Torra retiró el lazo después de que un informe del síndic de greuges le recomendara quitarlo. Sin embargo, lo hizo fuera del plazo.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad