Un culé en la corte parisina de Hollande

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FRANCIA

El ministro de Interior de Francia durante la campaña electoral

16 de mayo de 2012 (21:14 CET)

Tras la investidura de François Hollande como presidente francés y la de Jean-Marc Ayrault como nuevo primer ministro, Francia ha conocido la composición del gobierno socialista que toma las riendas del país. En el Ejecutivo galo estará una de las figuras emergentes del socialismo francés y que además... es catalán: Manuel Valls.

Pese a que en algunas encuestas realizadas en los últimos días le daban como el político preferido para ocupar el puesto de primer ministro, Valls, que en agosto próximo cumplirá 50 años, ha sido nombrado finalmente para la cartera de Interior, una materia de la que es considerado un experto.

El año pasado, sin ir más lejos, publicó el libro Sécurité: La gauche peut tout changer, en el que exponía las recetas en materia de seguridad que debía aportar la izquierda para acabar con el "calamitoso balance" en la lucha contra la inseguridad que encarnaba Nicolas Sarkozy (primero como ministro del Interior y después como presidente), lo que había contribuido al auge de la extrema derecha en Francia.

Valls nació en Barcelona en 1962 y, pese a que se nacionalizó francés 20 años después cuando inició su carrera política, conserva dos detalles que dan prueba de sus orígenes: habla fluidamente catalán, aunque con marcado acento francés, y es un forofo del Barça.

Su padre era el pintor Xavier Valls, que emigró a Francia huyendo del franquismo en los años 40 y se instaló en París, adonde conoció a la suiza Luisangela Galfetti (hermana del reputado arquitecto Aurelio Galfetti), madre del nuevo ministro del Interior francés.

Parte de la historia del Barça

Valls procede de una familia catalana republicana y católica. Su abuelo fue redactor jefe de una publicación republicana y ocultó a sacerdotes perseguidos por los anarquistas durante la época de la Guerra Civil. Un primo de su padre era Manuel Valls i Gorina, compositor del himno del Barça.

El nuevo titular de Interior está casado en segundas nupcias y es padre de cuatro hijos.A nivel político, Valls está considerado como una de las figuras emergentes del socialismo francés, de la nueva izquierda europea encarnada en el laborismo británico.

De hecho el ex primer ministro británico, Tony Blair, es uno de los espejos en los que se mira Valls. Eso, curiosamente, despierta muchos recelos entre la guardia tradicional del Partido Socialista francés. Muchos lo consideran como "un lobo solitario" y le sitúan en el ala derecha del socialismo, lo que le llevó a enfrentarse con el aparato político de su propio partido.

Se le considera idóneo para la cartera de Interior porque como alcalde de Evry desde 2001 ha cambiado la imagen de esta población de poco más de 50.000 habitantes situada en las afueras del sur de París.

Mano dura

Hace una década, Evry era uno de esos guetos en los que se han convertido algunas ciudades de la periferia de la capital parisina. A su llegada, Valls aplicó la política de mano dura: dobló los efectivos de la policía municipal, desplegó por la ciudad cámaras de vigilancia y, más simbólicamente, se opuso a la apertura de un supermercado "halal" para huir de esa imagen de gueto.

Al contrario que muchos de los líderes de la izquierda, Valls defiende la implantación de cuotas para controlar la inmigración, se opone a la despenalización del uso del cannabis, rechaza las posturas radicales en contra de los cultivos OGM y de la energía nuclear y es partidario del liberalismo económico.

Aunque se presentó a las primarias socialistas del año pasado (obteniendo sólo el 5% de los votos), después se convirtió en uno de los principales colaboradores de Hollande y fue su director de comunicación durante la campaña electoral que llevó a los socialistas a la presidencia.

Otros ministros

Además de Valls, entre los ministros elegidos por Hollande y Aurault destacan Pierre Moscovici en Economía y Finanzas y el ex primer ministro Laurent Fabius como titular de Asuntos Exteriores.

Otra de las figuras emergentes del socialismo, aunque a diferencia de Valls se situaría a la izquierda del PS (es un activista antiglobalización), Arnaud Montebourg, se encargará de la industria, cartera a la que los franceses han dado el pomposo nombre de Redressement Productif (recuperación productiva).

Por primera vez en la historia de Francia, un gobierno tiene tantos hombres como mujeres (17 por cada bando).
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