Correos de Pedro Saura endurece las condiciones: las cartas volverán al remitente si no hay buzón
El precedente ha ocurrido en un pequeño pueblo de Valencia donde ya se ha instaurado el debate
El presidente de Correos, Pedro Saura
A priori, podría parecer algo fuera de lugar o procedente de una broma de mal gusto por parte de Correos, pero la realidad es que el proceso se pondrá en marcha en los próximos días. ¿Cuál es ese proceso? La cuestión es que desde Correos ya han avisado que todos aquellos vecinos que no cuenten con buzón en sus domicilios, dejarán de recibir cartas.
Estas cartas esperarán 15 días en la oficina y luego volverán al remitente en caso de que no se haya instalado un buzón. Según la normativa postal, esta estipula que las cartas deben ser entregadas en casilleros que garanticen la propiedad, el secreto y la inviolabilidad de los envíos postales. Y parece que van a cumplirlo al pie de la letra.
Un caso real de Correos
El primer caso ha ocurrido en un pequeño pueblo de Valencia, La Font d’en Carròs. Allí parece que la correspondencia, sino hay buzón, es puesta a disposición de los residentes en la misma oficina de Correos del municipio. Si estas no se recogen, son devueltas al remitente en el plazo de 15 días.
Según contaba la cartera del municipio, Mireia Moncho, a Caden SER: “Había mucha gente que no tenía buzón y no teníamos dónde dejar el correo”. La protección de datos, explica esta responsable, es una de las principales razones por las que no se puede dejar a la vista de nadie. El deterioro con el paso del tiempo puede ser otro problema y priorizan que el correo llegue sin inconvenientes.

A partir de esta nueva decisión, la empresa de Correos decidió enviar una circular a todos los habitantes para que fueran informados de esta nueva medida y no verse sorprendidos sin buzón. Se les concedió, según explica Moncho, “un mes de plazo para ponerlo”.
La población sigue dividida con este método de la compañía presidida por Pedro Saura
Con este innovador método, el resultado ha abierto un debate. Algunos vecinos sí se han adaptado bien y otros, en cambio, no tanto. Sin embargo, desde el consistorio y Correos, esperan resolverlo a tiempo.
Según desvelaba Cadena SER, hay voces a favor: “Es algo necesario”, y otros que se niegan rotundamente: “Hoy en día casi todo llega al móvil”.
De todos modos, la normativa es la que es y ya no hay margen de modificación. El buzón se ha convertido en un elemento imprescindible. De hecho, según el reglamento por el que se rige la prestación de los servicios postales (Real Decreto 1829/1999) señala, en su artículo 34, que «la entrega de envíos postales de carácter ordinario podrá realizarse en los casilleros domiciliarios instalados al efecto cuando sus dimensiones lo permitan. Los casilleros deberán reunir las características necesarias que garanticen la propiedad, el secreto y la inviolabilidad de los envíos postales».