Escándalo en el Mundial: Euroconsumers y Football Supporters Europe llevan a FIFA ante la Comisión Europea
Las dos principales asociaciones denuncian "precios excesivos y procesos de compra opacos e injustos a los aficionados" en la venta de entradas
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino. EFE/EPA/NOUSHAD THEKKAYIL
Euroconsumers, la asociación de consumidores líder a nivel mundial en información, servicios personalizados y defensa de los derechos de los consumidores, de la que forma parte la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), junto con Football Supporters Europe (FSE), que representa a la FASFE (Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español) en la Unión Europea, han denunciado ante la Comisión Europea (CE) contra FIFA al considerar que ha abusado «de su posición de monopolio para imponer precios excesivos y condiciones y procesos de compra opacos e injustos a los aficionados» en la venta de entradas para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que comenzará el próximo 11 de junio.
La OCU ha emitido este martes una nota de prensa en la que ha indicado que FIFA «mantiene un monopolio» sobre la venta de entradas para el próximo Mundial y señala que «ha utilizado ese poder para imponer condiciones a los aficionados que nunca serían aceptables en un mercado competitivo».
Demanda a FIFA por prácticas abusivas
La organización considera que se han identificado hasta seis abusos, entre los que están los precios desorbitados, puesto que las las entradas más baratas para la final cuestan 4.185 dólares (unos 3.610 euros). Esta cantidad es «siete veces el coste de la más económica» para la final del Mundial de 2022 en Catar.
También acusa a FIFA de «publicidad engañosa» por haber promocionado entradas a 60 dólares (unos 52 euros) para la fase de grupos, pero «tan pocas» que se agotaron «antes de que empezaran las ventas al público general».
Por otro lado, denuncia los «precios dinámicos sin control» tras aplicar «precios variables sin límite y sin transparencia sobre cómo se hacía», una situación que propició que «algunas entradas subieron un 25 por ciento entre fases de venta».
Otro de los aspectos que incluye la demanda es la «falta de transparencia», puesto que los compradores no han tenido conocimiento de cuáles son sus asientos, del mapa del estadio y de los equipos que se iban a enfrentar en el momento de la compra y «a menudo sin derecho o con derecho limitado a reembolso».
También se ha podido observar «técnicas de presión» con el objetivo de generar «una urgencia artificial para comprar la entrada», ocasionando así un «doble beneficio» para FIFA, que «desaconseja el uso de otras plataformas de reventa y dirige a los aficionados a su propia web, donde comprador como vendedor deben pagar una comisión del 15%, aumentando notablemente el coste total».

Ante esta situación, Euroconsumers y FSE piden a la Comisión Europea que «actúe de inmediato» y que , además, «ordene» a FIFA «dejar de usar precios dinámicos en las entradas vendidas a aficionados del Espacio Económico Europeo durante el resto del Mundial 2026, congelar los precios de las entradas para la fase de venta prevista en abril a los niveles anunciados por FIFA en diciembre de 2025, publicar, al menos 48 horas antes de la apertura de la ventana de abril, el número de entradas disponibles y su ubicación exacta en el estadio, y respetar los derechos de los consumidores tanto en el mercado primario como en el secundario de entradas».
Todavía queda una última fase de venta oficial de entradas para el Mundial 2026, que empezará el próximo 2 de abril. Durante el período que esté abierto, la FIFA anuncia en su sitio web que «los boletos se asignarán por orden de llegada, y las compras se procesarán como transacciones en tiempo real, sujetas a disponibilidad».