València: capital del caos hostelero

El 90% de los establecimientos no abrirán hoy debido a las limitaciones impuestas por el Ayuntameinto

Restaurantes en València.

Restaurantes en València.

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A pesar de que la ciudad de València entra en Fase 1 con una semana de retraso, los hosteleros siguen con más incertidumbres que certezas respecto a qué requisitos deben cumplir para su apertura. En la ciudad hoy no abrirán todos, sólo lo harán un 10% de ellos, “imposible poder abrir y soportar los costes fijos, teniendo en cuenta que muchos tienen terrazas pequeñas”, explican desde la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV). Y es que, “durante toda la crisis, el sector hostelero se encuentra sometido a continuos cambios de criterios en la normativa a aplicar que afectan a sus empresas, y existe en estos momentos mucha confusión, desasosiego e incertidumbre tanto en el colectivo empresarial como en los trabajadores del sector”, afirman. Son más de 10.000 establecimientos repartidos por toda la Comunitat, 60.000 empleos entre las tres provincias y sólo en la ciudad de València son cientos los locales que están en la cuerda floja.

El sector de la hostelería supone un 9,1% del PIB, así que tomarse con tranquilidad sus reclamaciones tras más de dos meses cerrados no puede ser una opción para el consistorio valenciano. En este sentido, el pasado jueves (a tres días de la reapertura) la Coordinadora de la Hostelería de los Barrios de València aconsejaba a sus socios permanecer de momento cerrados y reabrir cuando haya «más certeza» sanitaria. Asimismo, no se cansa de reclamar al Ayuntamiento «medidas que puedan implantarse con la mayor urgencia y rapidez y en igualdad de condiciones en todos los barrios de la ciudad, evitando discriminar aquellas zonas que reúnen un mayor número de establecimientos y en los que el peso de la hostelería es mayor, y en consonancia la creación de riqueza y de empleo».

Exigencias no escuchadas por la administración local

La extensión de los horarios de fin de semana durante la temporada de verano, la suspensión de las tasas de mesas y sillas, pero también del IBI o los vados comerciales «son medidas urgentes y extraordinarias que serían una válvula de oxígeno para un sector que vive al límite de sus fuerzas y que desconoce el calendario qué permita la recuperación de su actividad turística», afirman Coordinadora de la Hostelería de los Barrios de València. Pero todas estas peticiones han sido rechazadas.

En este sentido, los empresarios integrados en esta coordinadora recalcan «la necesidad de aplicar una suspensión temporal de la Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en los cuatro barrios de València afectados por esta medida y durante el periodo de la desescalada: Xúquer, Woody, Juan LLorens y Ciutat Vella. Por su parte, la posibilidad de ampliar el horario de verano hasta que finalice el año es una medida que reclamaba la FEHV, ambas medidas también han sido descartadas por el Ayuntamiento porque las asociaciones de vecinos la rechazan de pleno.

Pero además, la Federación recuerda que sólo en la última semana, los establecimientos con terraza que tenían pensado abrir han tenido unas pérdidas de entre 5.000 y 8.000 euros por local, con el problema añadido de los trabajadores que han sacado del ERTE que hasta hoy no se han podido volver a integrar. Unas pérdidas que se añaden a las acumuladas tras dos meses cerrados. 

Las únicas peticiones de los hosteleros que han sido aceptadas por parte del consistorio son: la ampliación de la superficie de terrazas y la concesión de nuevas terrazas para los establecimientos que no disponen de ellas. Aunque para ambas, se requieren unos trámites (no será algo automático) que «prometen» serán ágiles, aunque todavía está por ver.

Barrios ‘turísticos’ discriminados

El Ayuntamiento dio a conocer el viernes las zonas de València donde se pueden bajar las terrazas de los bares de las aceras a la calzada y las protestas no tardaron en llegar. En este sentido, el Ayuntamiento anunció que las terrazas de los restaurantes y bares de la ciudad podrán bajarse a las calzadas, excepto en zonas ora, plazas para personas con diversidad funcional y zonas de carga y descarga.

La ampliación de terrazas en zona reservada al estacionamiento no podrá ocupar la zona de aparcamiento en zona azul o naranja (ORA), las plazas reservadas para personas con diversidad funcional ni las reservadas para vehículos autorizados o zonas de carga y descarga. En este sentido, la zona ampliada en calzada deberá estar situada junto a la acera y frente a la fachada del local, coincidiendo con la longitud de la terraza autorizada en acera actualmente. Esto se traduce en la imposibilidad de abrir nuevas o ampliar sus taerrazas a los cientos de establecimientos que se encuentran en las zonas más frecuentadas y ubicadas en el centro de la ciudad, las ‘turísticas’, donde la zona azul o naranaja son la norma.

En cuanto las zonas verdes, podrá ampliarse la terraza en el interior de un parque, zona verde o ajardinada siempre que la zona ampliada se encuentre a menos de 30 metros del establecimiento y deberá respetar un itinerario peatonal de tres metros de ancho como mínimo. Y en las ZAS estará permitido ampliar la superficie de las terrazas preexistentes para garantizar el 50% del aforo dictado por las autoridades sanitarias con las distancias seguridad prescriptivas.

En todo caso, la concreción de los lugares donde se podrá desarrollar esta medida atendiendo a las peculiaridades de los diferentes tipos de vías y calles que hay en València dependerá de un informe de Movilidad Sostenible que ya se ha solicitado desde la concejalía de Espacio Público.

Confusión en la aplicación de la normativa

A pesar de la publicación en el BOE de los protocolos con los requisitos mínimos de apertura para estos establecimientos, los hosteleros tienen muchas dudas en su aplicación real. Por ello, la Asociación Empresarial Hostelera de Benidorm, Costa Blanca y Comunidad Valenciana (HOSBEC)  lleva semanas planificando la apertura de la hostelería y ha publicado una guía con recomendaciones más específicas.

No obstante, su presidente, Toni Mayor, puntualiza que ante la falta de una guía o protocolo legalmente exigible, cada empresa puede acogerse a lo que le aporte una mayor garantía: “Ante una ausencia de legislación específica en esta materia, es necesario acogerse a una guía de actuación que de luz a las empresas para cumplir con los criterios higiénico-sanitarios recomendables en este escenario».

En resumen, todos aquellos bares y restaurantes que abran hoy sus terrazas se arriesgan a ser multados o incluso a que cierren sus establecimientos si las autoridades interpretan que algo no se está haciendo bien.

 



 

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