Lluís Boada, economista y autor de La senectud del capitalismo, de ED Libros./ED

Austeridad, valor humano y libertad, el libro económico para Sant Jordi

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Lluís Boada defiende en 'La senectud del capitalismo' no hipotecar el futuro con un exceso de endeudamiento y buscar el valor propio de cada uno

Barcelona, 15 de abril de 2017 (18:55 CET)

Los valores de la austeridad, de una cierta espiritualidad, de creer en el oficio, de buscar el contacto con la naturaleza o prevenir antes que curar se han escorado hacia una determinada ideología, pero son valores humanos que pueden seguir siendo útiles. Los reivindica el economista Lluís Boada en La Senectud del capitalismo (ED Libros, la editorial de Economía Digital). Boada formula un llamamiento a los jóvenes para que busquen una alternativa al capitalismo, y se perfila como uno de los libros más sugestivos para el día de Sant Jordi.

¿Qué pretende Boada? ¿Es un llamamiento de izquierdas? Lo que propone puede chocar, a priori, con un proyecto de izquierdas clásico. Lluís Boada sostiene que el gasto público se debe moderar y se debe utilizar mejor, que el sentido de la política “y, más aún, de la acción de gobierno es establecer prioridades. Y el de la buena política, establecerlas rigurosa y generosamente, en el bien entendido de que, sin rigor, no hay generosidad que perdure”.

La idea de Boada, doctor en Ciencias Económicas, pero también en Humanidades, experto en planificación urbana, es que el estado de bienestar ha sido un gran logro. Y que debe perdurar, pero respetando algunas reglas, algo que deben interiorizar los más jóvenes, a quien dirige su libro.

Boada defiende en La senectud del capitalismo valores como la austeridad bien entendida

Esas reglas podrían ser una crítica nada velada a comportamientos de anteriores gobiernos, y a los actuales también. Según Boada, para aspirar a un estado de bienestar digno, justo y duradero, se debe “evitar la frivolidad en el ejercicio de los derechos; se debe cumplir escrupulosamente los deberes pero resistirse al ahogo y a la injusticia fiscales, y no hipotecar el futuro con un exceso de endeudamiento privado y público”.

Boada, que fue un dirigente estudiantil en Barcelona, repasa las etapas por las que ha pasado el capitalismo, y cree que estamos en un tramo final, que puede durar y ser lento, pero que el capitalismo, que se ha ido transformando, ya no puede abordar cuestiones tan centrales como el deterioro del medio ambiente, ni puede mantenerse con la actual desigualdad económica y social.

La alternativa, sin embargo, dependerá de los jóvenes, de los que consideren que pueden colaborar entre ellos y que no se resignan a permanecer pegados a las redes sociales, en un proceso de individualización que ha beneficiado a los sectores más pudientes de la sociedad, con el objeto de no cambiar la actual situación. Por ello, y como una de las medidas más necesarias, Boada cree que se deben mejorar los sistemas fiscales.

La senectud del capitalismo es un llamamiento a los jóvenes para que construyan una alternativa

“Ahora, cuando los rendimientos de la economía ya no permiten mantener los aumentos en los ingresos del Estado, a menos de asfixiar a los contribuyentes como viene ocurriendo, se ha agudizado la necesidad de una mayor eficiencia social del gasto y de las inversiones públicas. Además, la injusticia fiscal es flagrante porque los poderosos esquivan con facilidad pasmosa sus obligaciones y se convierten objetivamente en fabulosos delincuentes”, afirma.

Pero Lluís Boada sorprende con su libro a través de una apuesta por el valor propio, por ensalzar lo que cada persona puede aportar al resto, sin cuantificarlo todo como hace el capitalismo. Su propia experiencia le ha llevado a ello. Boada estudió Morfología del Sistema Locomotor Humano en la Facultad de Medicina de la Universidad Federal de Río de Janeiro y, posteriormente desarrolló en Francia sus estudios en este campo con Françoise Mézières. Su idea es que debemos acercarnos a nuestro propio cuerpo, y cuidarnos para encontrar una estabilidad física y mental. Dedicar tiempo a quehaceres que no necesariamente nos aportan una ganancia económica, y enseñar a otros aquello que podamos hacer bien.

Boada recupera la economía como una ciencia social, que debe centrarse en los hombres

Se trata de una crítica al capitalismo que pasa por una defensa de valores que habían sido propios de la izquierda, como la austeridad, y que pasaron, por renuncia de esa izquierda, a la derecha. Boada los apuntala con una apuesta conservadora, por la religión, como algo consustancial al ser humano, por un apego a las tradiciones rurales.

Un libro de economía, que en realidad es un libro de humanidades, sugestivo para Sant Jordi. Tal vez lo único que hace Boada, --y no es menor—es recuperar la economía como una ciencia social, propia de las humanidades, aunque se quiso independizar, con un apego enfermizo a los números y a las fórmulas matemáticas.