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Susana Díaz pretende dar un golpe de autoridad presentando más avales que sus competidores. Pero se enfrenta a numerosos desafíos si logra la secretaría general

Madrid, 03 de abril de 2017 (05:00 CET)

El Comité Federal del pasado sábado fue el primer bálsamo de aceite en la vida del PSOE desde que Pedro Sánchez dimitiera de sus responsabilidades de secretario general del partido.

Hubo algunos desacuerdos formales de los menguados partidarios del ex secretario general del PSOE sobre el calendario, como la falta todavía de un censo definitivo que la Comisión Gestora está revisando con lupa. Solamente hubo cinco intervenciones críticas con la gestora que coinciden prácticamente con los sanchitas que quedan en un organismo que cuenta con 190 miembros. 

El Comité Federal ha puesto de manifiesto la extraordinaria debilidad de Pedro Sánchez dentro de los organismos institucionales del PSOE. Apenas media docena de apoyos que vienen a coincidir con los que tiene en los grupos socialistas en el Senado y en el Congreso. Quienes estuvieron con él se han pasado a las filas de Patxi López a quien casi nadie da la menor posibilidad en las elecciones primarias.

Muchos piensan que quienes abandonaron a Sánchez y ahora apoyan a López lo hacen como una estación intermedia para reconciliarse con Susana Díaz. Hubiera sido muy fuerte abandonar al ex secretario general y apostar por la candidata andaluza. Necesitaban una catarsis intermedia.

El Comité Federal ha revelado la extraordinaria debilidad de Pedro Sánchez

Ahora solo falta que corran los plazos de unas etapas que ya están fijadas: recogida de avales, proclamación de candidatos, campaña electoral en que hasta el momento solo hay un debate fijado entre los tres candidatos –abierto a pactos que programen más si los candidatos lo deciden– celebración de las elecciones, proclamación del nuevo secretario general y congreso del partido con la elección de los miembros de la comisión ejecutiva federal y aprobación de las ponencias política y económica.

La comisión gestora evita que aumente el desgaste partidario

La comisión gestora no ha querido añadir más fuego a la crispación que todavía existe en el partido. El congreso votará las ponencias políticas y económicas que a partir del lunes estarán a disposición de todos los militantes para que puedan proponer enmiendas. La ponencia sobre el modelo organizativo no se debatirá en el congreso, que será el lugar en donde se elabore, y su aprobación se trasladará a una conferencia política posterior. 

Esta comisión pretende evitar que la discusión del proyecto organizativo interfiera en el proceso de primarias y pueda aumentar la crispación de los partidarios de Pedro Sánchez contra quienes apoyan a Díaz. 

El primer termómetro de la interna

El primer round será la recogida de avales como un termómetro de los apoyos de cada uno de los candidatos. Con el censo provisional, será necesario recolectar aproximadamente un mínimo de 9.000 firmas, el 5% de un censo que rondará los 190.000 afiliados.

Aunque solo tenga un valor simbólico y de encuesta electoral, se espera que cada candidato intente recoger el mayor número posible de avales como demostración de fuerza.

Susana Díaz tiene bien engrasada su maquinaria para dar un golpe de autoridad con una cifra de avales escandalosamente mayor que sus competidores. Ese es el reto que se ha impuesto la candidata andaluza. Si se confirmaran los pronósticos que dan como vencedora a Díaz, esta tendrá por delante retos y decisiones importantes.

Los desafíos que le esperan a Díaz

En primer lugar, si compaginará la presidencia de la Junta de Andalucía con la de secretaria general del PSOE. Queda descartada que pueda ser secretaria de la organización socialista en Andalucía y la de todo el PSOE por puro sentido común.

Al no ser diputada o senadora, Díaz estará privada del liderazgo y el altavoz en las dos instituciones. El primer dilema será el nombramiento de portavoces socialistas en las dos cámaras, cargos de importancia crucial en la imagen pública del PSOE, sobre todo en el Congreso de los Diputados, porque será el vicario del liderazgo real de la nueva secretaria general y altavoz del partido ante la opinión pública. No podría acceder como diputada al Congreso hasta que se celebren una nuevas elecciones generales.

Otra buena noticia para la dirigente andaluza es que Mariano Rajoy casi tiene cerrados ya los apoyos para la aprobación de los presupuestos generales con los votos de Ciudadanos y PNV. Aunque el PSOE ya tenía descartado votar a favor de las cuentas del Estado, despejar este asunto allana el camino a utilizar como presión la duda sobre esa posibilidad.

El primer dilema de Susana Díaz será el nombramiento de los portavoces socialistas

Después del Comité Federal del sábado, hay un nuevo clima de tranquilidad en el PSOE. Las dudas sobre el procedimiento y la limpieza del proceso de primarias que han pretendido sembrar los partidarios de Sánchez no han recibido el mínimo apoyo de López, que ha defendido directamente la legitimidad del proceso. La debilidad de las quejas de los partidarios de Sánchez han quedado deslegitimadas por la falta de apoyos.

El partido tuvo su primer respiro

Los miembros de la gestora consultados sobre este nuevo clima han mostrado su satisfacción por el desarrollo del Comité como el primer respiro serio en el partido desde el tumultuoso Comité Federal en el que dimitió Sánchez. La realidad de que su renuncia de fue una decisión democrática y libre adoptada por el entonces secretario general al perder las votaciones de sus propuestas, lo que le deja muy poco margen a su victimismo al pretender que cayó por un golpe de Estado de los barones socialistas.

El camino para la elección de nuevo secretario general y para la celebración del congreso del partido está totalmente despejado. Solo falta que el tiempo pase y los plazos se cumplan para cerrar este episodio negro en la historia del PSOE.