Preocupación en el PSOE por la poca visibilidad de Juan Espadas en Andalucía

El líder de los socialistas andaluces afronta el curso político con el desafío de aumentar su conocimiento entre el electorado y renovar el discurso y las caras de una oposición desorientada

El nuevo líder del PSOE en Andalucía, juan Espadas.

La libreta de este nuevo curso político, que apenas ha echado a andar, está plagada de deberes para Juan Espadas. Y aunque con el calendario en la mano, el adelanto electoral está prácticamente descartado de aquí a final de año –al menos, ese es el mantra que defiende en cada comparecencia los miembros del Gobierno andaluz-, el líder del PSOE-A debe fajarse a fondo para ponerse al día por si a Moreno Bonilla le da por hacer examen sorpresa.

Visibilidad, desarmar la crítica de PP y Cs por la “herencia recibida” y renovar la imagen y el proyecto del partido, es decir, liberarse del peso de la crítica por los errores acumulados en los 37 años de gobiernos socialistas y de las caras asociadas a ellos. “El PSOE lleva mucho plomo en las alas”, espetó el presidente andaluz a Ángeles Ferriz, portavoz del Grupo Socialista, en el pleno de esta semana. Una forma de afearle que muchos de los problemas que existen en distintos servicios de la administración pública tienen su origen en la gestión de los consecutivos gobiernos socialistas.

El primer reto, el más acuciante y el que verdaderamente preocupa en las filas del PSOE, es aumentar la visibilidad de su candidato. A pesar de que fue consejero durante dos años (2008-2010), el todavía alcalde hispalense es, a día de hoy, un líder desconocido para el ciudadano medio de fuera de la provincia de Sevilla, al margen, claro está, del conocimiento que atesora en ese microcosmos en el que se retroalimentan políticos, periodistas consultores y lobbistas.

Según el último Barómetro andaluz, elaborado por el Centro de Estudios Andaluces y publicado el pasado julio, sólo el 68,2% de los encuestados decían conocer a Juan Espadas, es decir, más de un tercio de la población andaluza no sabe ni quién es. Cabe señalar que este sondeo se elaboró entre el 15 y el 24 de junio, justo después de que el alcalde sevillano ganara las primarias de su partido y tras semanas de una intensa cobertura por parte de los medios, abonados en aquellas semanas al culebrón de la vida interna del PSOE andaluz y el fin de la era susanista. Hoy, pasado ya esa euforia informativa, su presencia mediática es notablemente más discreta.

Para revertir este apagón mediático y para darse a conocer entre la propia militancia, el líder socialista afronta cada semana una agotadora agenda que ha de compaginar con su responsabilidad municipal. Este viernes visitó las poblaciones afectadas por el incendio de Sierra Bermeja y se sentó con el sector olivarero en Ronda, el jueves se reunió en Cádiz con sindicatos y empresarios de una las provincias con mayor tasa de desempleo de toda Europa y el miércoles puso deberes a los diputados del Grupo socialista en el Parlamento de cara a este decisivo curso, aunque quedó absolutamente eclipsado por la reaparición de la ya senadora Susana Díaz en el pleno.

Y hoy sábado se reúne en Alcalá de Guadaíra con jóvenes para dialogar sobre sus propuestas y retos de futuro. No hay tregua para él ni para su equipo, muy reducido todavía.

“Cuando lo conoces no hay que hacer mucha tarea de marketing con él: tiene un perfil que gusta, es de trato agradable, sabe escuchar, sensible a las críticas, buen orador, muy didáctico en sus discursos…”, define una colaboradora. Otra diputada nacional, muy activa a su lado en la campaña de primarias, abunda en este reto: “Debe pasear el estilo Espadas por las provincias; en primarias, se recorrió las provincias pidiendo el voto de la militancia, ahora hay que dar un pasito más, y explicar a los militantes y a todos los demás por qué y para qué eres el líder del PSOE”.

En el ámbito orgánico, las cosas, a priori, parecen más fáciles. Con el aval de haber logrado una amplia mayoría en las primarias del PSOE-A contra Susana Díaz y haber facilitado, a partir de entonces, una transición tranquila, “la militancia, incluso aquellos que no le votaron, está entendiendo que ha hecho las cosas como un señor, con elegancia, aunque ella [Susana Díaz] siga ahí dando la lata, ahora de ronda por las teles”, indica una fuente de la actual dirección a Economía Digital.

Aunque aún queda mucho trabajo por hacer de cara a los congresos provinciales, que se celebrarán a final de año, el hecho de que todas las provincias, salvo Cádiz que va con dos listas, hayan decidido presentar una única lista refleja el grado de entendimiento o de esfuerzo por trasladar la imagen de concordia, que existe ahora, “máxime viniendo de unas primarias que se han celebrado hace muy poco, muy duras”, reflexiona una fuente.

De cara al Congreso Regional, que se celebrará el 6-7 de noviembre, otra de las tareas que le queda por delante es diseñar una Ejecutiva potente y renovada, un trabajo que ya ha empezado a perfilar desde su triunfo en primarias. El diputado nacional Felipe Sicilia (que incluso sonó en las quinielas), jóvenes con frescura y solvencia como la diputada onubense María Márquez o el concejal malagueño Dani Pérez

También figuras fajadas en el municipalismo como los parlamentarios Gerardo Sánchez y, sobre todo, la jienense Ángeles Ferriz, portavoz en la cámara andaluza, son las nuevos rostros que se dan por seguro van a estar en el nuevo equipo que habite esta nueva etapa en la calle San Vicente, sede del PSOE andaluz. Toca, explican las voces consultadas, sacar a flote el talento orillado durante años por la anterior dirección.

Si en los seis años de liderazgo de Susana Díaz las espadas siempre estaban en alto con la dirección federal del PSOE, ahora las relaciones son de absoluta cordialidad y colaboración, expresan las fuentes consultadas. Hay sintonía entre Pedro Sánchez y Juan Espadas así como con el resto de secretarios generales autonómicos.

Pero si bien las cosas a nivel orgánico parecen encauzadas, el problema está en la construcción de un discurso coherente como oposición, capaz, defiende una diputada socialista, “de conectar de nuevo con los simpatizantes y votantes que una vez tuvimos” y que en las elecciones de 2018 “se quedaron en su casa antes de votar por Susana”. En la reunión del pasado miércoles, Espadas vino a decirle a los suyos que había que ponerse las pilas: la mitad de los escaños de la bancada socialista están ocupados hoy por ex consejeros del Gobierno de Díaz, habituados a gestionar desde el poder pero no a trabajar desde la oposición.

Por eso más allá de las caras nuevas que se coloquen en la primera línea en ruedas de prensa, canutazos y actos, la clave está en qué tipo de oposición puede llegar a ser el PSOE-A- a partir de ahora. En este sentido, hay dos vías de trabajo: por un lado, defienden una voz del equipo de Espadas, “el objetivo es desenmascarar la falsa moderación de Moreno Bonilla” porque, sostiene “llegado el momento, el PP no tendrá ningún reparo en echarse a los brazos de Vox”, dado que la mayoría absoluta que vaticinan algunos sondeos se antoja harto difícil pues el PP tendría que pasar de los 26 actuales a 55 escaños. Un salto de casi 30 diputados no se ha visto en la cámara andaluza nunca, pero tampoco se vio nunca al PP en el Gobierno y ya lleva en San Telmo desde diciembre de 2018.

El otro reto para Espadas, muy en el inmediato, es trabajar por un acuerdo Gobierno (PP, Cs)-PSOE para la aprobación de unos nuevos presupuestos y ello sin acta de diputado. “Pero aquí la pelota está en el tejado del Gobierno, nosotros hemos hecho una propuesta sincera de trabajar por acordar cuentas sin líneas rojas, que incorpore las demandas de los sectores con los que nos hemos reunido ya…”, explica una fuente presente en las primeras conversaciones para el nuevo presupuesto, aquel que debe incorporar las partidas del Gobierno de España para la recuperación económica.

Por último, Espadas debe organizar su salida de la alcaldía de Sevilla, la mayor por habitantes del PSOE en España, 700.000 habitantes. Según las fuentes consultadas por Economía Digital, el líder socialista llegará al Congreso Regional del PSOE -6 y 7 de noviembre- y “ya se verá a partir de entonces, como se aceleran las decisiones”.

En la terna, hay un nombre sobre la mesa que suena con fuerza: Antonio Muñoz, Teniente de Alcalde, Delegado de Turismo, Cultura y Hábitat Urbano, una persona de la plena confianza del alcalde, con poco peso orgánico pero con carisma y gran conocimiento ciudadano, en lo personal es un político abiertamente gay ajeno por completo a uno de los poderes fácticos de la ciudad: el mundo de las hermandades y cofradías. “Si Sevilla no está preparada para un alcalde tan moderno, que se prepare”. Espeta tajante una voz conocedora de las diatribas del alcalde Espadas por facilitar una transición tranquila en un Ayuntamiento clave para Andalucía.