Giro del PP en Indra: se opone a la operación EM&E y lleva al Congreso 8.000 millones en contratos
Escribano, empresa presidida por Javier Escribano, hermano de Ángel Escribano, actual presidente de Indra y expresidente de Escribano, segundo accionista de Indra, actualmente está en conversaciones para que la compre Indra
El contrato consolida a Indra como actor clave en el desarrollo de sistemas aéreos no tripulados y en la modernización tecnológica de la defensa española
«Hemos visto con enorme interés y con satisfacción que una persona que viene del ámbito de la defensa, que conoce el sector, lidere esta
compañía». Con estas palabras, Rafael Hernando (PP), saludaba en el Congreso el nombramiento de Ángel Escribano en Indra en marzo de 2025. Hoy las cosas no podrían ser más diferentes. Lejos de aplaudirlo, los populares que comanda Alberto Núñez Feijóo han decidido lanzar una ofensiva contra la empresa semipública del IBEX llamada a ser el ‘campeón nacional de Defensa’ español, que vive un terremoto interno por los intentos de su presidente de integrar su antigua empresa familiar en el perímetro de la firma del selectivo español.
El Partido Popular ha decidido iniciar una fiscalización y oposición a la operación que amenaza con hacer estallar la gobernanza de Indra: la fusión por absorción de Escribano Mechanical Engineering. «Es complejo, extraño, es un conflicto de intereses», ha señalado este jueves ante los periodistas Alberto Nadal, vicesecretario de Economía del PP. El exministro se refiere al hecho de que Escribano, empresa presidida por Javier Escribano, hermano de Ángel Escribano, actual presidente de Indra y expresidente de Escribano, segundo accionista de Indra, actualmente esté en conversaciones para ser comprada por Indra.
Operación en Indra de Escribano
La empresa militar Escribano, ahora renombrada EM&E (seguramente para no ‘cantar’ tanto) ha sido una pequeña pyme de la industria militar de Defensa hasta que el Gobierno de Pedro Sánchez decidiera en 2019 auparla en el sector a base de contratos públicos y préstamos hasta multiplicar su tamaño y convertirla en accionista clave de Indra. En ese momento, Moncloa y Escribano se asociaron en Indra (junto a Sapa) para echar un pulso a los fondos y dar el giro estratégico de la tecnología a la defensa.
Ángel Escribano, un hombre seleccionado por el propio Gobierno y el jefe económico de la Moncloa, Manuel de la Rocha, y la SEPI para sustituir a Marc Murtra cuando éste desembarcó en Telefónica, recibió los aplausos de la bancada popular, a tenor de la intervención de Hernando en la comisión de Defensa del Congreso. Pero un mes después, Escribano anunció la intención de autocomprarse. El PP de Núñez Feijóo se ha mantenido discretamente al margen de la operación, pero ahora ha decidido tomar la iniciativa.
No solo actúa la oposición del PP por la operación Escribano, también por la serie de préstamos y contratos militares que han recibido Indra y Escribano en el último año sin pasar por los trámites de una licitación pública. Según el think tank Opina 360, Indra y Escribano se han llevado 7.600 millones en contratos de Defensa otorgados ‘a dedo’. Opina 360 pertenece a Iván Redondo, ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez y que, a través de su consultora, trabaja para los intereses de Santa Bárbara Sistemas, empresa del sector propiedad del gigante estadounidense General Dynamics.
Precisamente Santa Barbara, que ha sufrido una ‘opa’ de directivos por parte de Indra y varios intentos de compra y desestabilización por parte de su presidente Escribano, ha demandado ante los tribunales a Indra. El Gobierno aprobó en octubre un Real Decreto que regula la concesión directa de préstamos para «el desarrollo industrial de programas especiales de modernización». En particular los que han sido objeto del recurso de Santa Bárbara Sistemas, uno de 1.181 millones de euros (ATP Ruedas) y otro de 1.821 millones (ATP Cadenas).
Ofensiva del PP en Indra
«Hemos hecho una batería de preguntas [parlamentarias] sobré qué contratos ha asignado, por qué y bajo que criterio y con qué subcontrataciones, y vamos a seguir ahí hasta que el Gobierno nos responda«, explica Alberto Nadal preguntado sobre la fiscalización de estos créditos.
Pero las dudas de Génova, sede nacional del PP, van más allá de los dedazos adjudicativos del ministerio de Defensa, que dirige Margarita Robles. Cuestiona ya, en primer lugar, la elección de Indra como campeón nacional de defensa y el nombramiento de Escribano a la par que se plantea la fusión. «¿Por qué ha elegido [el Gobierno para crear un campeón nacional de defensa] una empresa [Indra] que no tiene las características de otras empresas de defensa?», se pregunta Alberto Nadal, y «¿por qué la línea estratégica de esta empresa, cuya única opción [de compra] era una empresa que por casualidad es propiedad del presidente de Indra?», remata.
Para Nadal y el PP, «cuanto menos es complejo y extraño: no se nos ocurriría ni en lo más remoto plantear este tipo de operaciones societarias con este conflicto de intereses». Y termina «¿Por qué se nombra presidente de Indra a una persona propietaria de una empresa con que podría haber una confluencia estratégica por parte de Indra para crear esa base industrial?: ese es el pecado es original«.
Una visión muy lejana ya de lo planteado por Hernando del PP a Ángel Escribano hace ahora 11 meses, tal y como se relata en el diario de sesiones: «quiero decirle que tendrá a mi grupo para colaborar con ustedes, para colaborar con una gran empresa en intentar alcanzar ese gran holding que es un gran proyecto, ambicioso proyecto, en materia de defensa, sobre todo ante los tiempos que vienen, porque una Europa que siempre ha subsidiado la defensa a otras naciones por fin se ha dado cuenta de la necesidad de tener una política de defensa común, y esto es algo muy importante y de vital trascendencia para todos nosotros».