Primer cesado en Correos de Pedro Saura por el fracaso del negocio de seguros con Axa
El cese del responsable de Seguros refleja el choque entre los planes de diversificación de Correos y unas ventas muy por debajo de lo previsto
Saura no ha logrado cambiar el rumbo de Correos
Correos ha vivido el primer cese relevante desde la llegada de Pedro Saura a la presidencia, y el detonante ha sido el bajo rendimiento del negocio de seguros comercializados en alianza con la aseguradora Axa. La decisión marca un punto de inflexión en la estrategia de diversificación del operador postal, que había apostado por convertir su extensa red de oficinas y empleados en un canal alternativo de venta de productos financieros.
El cesado es Claudio Marta Mendes, hasta ahora responsable del área de Seguros de la compañía pública, una división creada específicamente para impulsar este nuevo modelo de ingresos. Su salida se produce apenas ocho meses después del lanzamiento del proyecto, un plazo que evidencia la preocupación de la dirección ante unos resultados muy alejados de los objetivos iniciales.
Desde Correos se ha optado por el silencio oficial, evitando valorar públicamente el relevo, aunque fuentes internas reconocen que la evolución del acuerdo con Axa ha generado tensiones crecientes dentro de la organización. El cese no solo responde a cifras decepcionantes, sino también a un clima de malestar laboral que se ha ido intensificando desde el inicio de la iniciativa.
Un proyecto estratégico que no despega
La venta de seguros se concibió como una palanca clave para mejorar la rentabilidad de Correos, en un contexto marcado por la caída del negocio postal tradicional y el aumento de la competencia en paquetería. El acuerdo con Axa permitía a la empresa pública ingresar comisiones por cada póliza vendida, aprovechando su capilaridad territorial y el contacto directo con millones de ciudadanos.
Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta a la prevista por la dirección, que se había fijado metas ambiciosas tanto en volumen de ventas como en ingresos. En los primeros meses, el objetivo era colocar decenas de miles de pólizas y generar varios millones de euros en beneficios, una previsión que ahora se revela claramente sobredimensionada.
Los datos internos muestran un desfase significativo entre lo proyectado y lo conseguido, con cifras que apenas alcanzan una fracción de lo esperado. Esta brecha ha encendido las alarmas en la cúpula de Correos, especialmente en un momento en el que la empresa está sometida a una fuerte presión para justificar el uso de fondos públicos y demostrar viabilidad económica.
El perfil del directivo cesado
Claudio Marta Mendes asumió la responsabilidad del área de Seguros en la primavera de 2025, coincidiendo con el arranque del acuerdo con Axa. Su trayectoria previa estaba ligada al ámbito financiero, con experiencia como subdirector y director financiero en Correos Express, la filial especializada en mensajería urgente.
Su nombramiento respondía a la lógica de situar al frente del proyecto a un perfil con bagaje económico, capaz de estructurar un negocio nuevo dentro de una empresa históricamente centrada en servicios postales. No obstante, el desempeño del área no ha cumplido las expectativas generadas en su lanzamiento.
Fuentes internas apuntan a que el fracaso no puede atribuirse a una sola persona, pero reconocen que la dirección necesitaba enviar una señal clara de reacción ante la situación. El cese se interpreta así como un movimiento para asumir responsabilidades y ganar margen de maniobra en una estrategia que sigue en revisión.

Presión sobre la plantilla y tensión sindical
Uno de los aspectos más controvertidos del proyecto ha sido su impacto directo en los trabajadores, que han visto cómo parte de sus funciones habituales quedaban relegadas para centrarse en la venta de seguros. En muchas oficinas, los empleados de mostrador deben ofrecer pólizas de Axa en prácticamente cualquier gestión que realiza el cliente.
Según fuentes sindicales, esta dinámica ha generado una presión constante sobre la plantilla, obligada a dedicar varias horas diarias a tareas comerciales ajenas a su formación y a su puesto original. Incluso parte del personal de reparto se ha visto involucrado en la promoción de estos productos, lo que ha alimentado el descontento interno.
Los sindicatos advierten de que esta estrategia debilita el servicio público, ya que reduce los recursos disponibles para las funciones esenciales de Correos. A su juicio, la insistencia en reforzar un modelo que no está dando resultados solo agrava los problemas estructurales de la compañía.
Resultados muy por debajo de lo previsto
Las cifras del negocio de seguros reflejan con claridad el alcance del tropiezo, con un volumen de pólizas vendidas muy inferior al previsto inicialmente. Mientras la dirección había calculado ingresos millonarios y márgenes elevados, la realidad muestra beneficios modestos y una rentabilidad mucho menor de la esperada.
La diferencia entre los cálculos iniciales y los resultados reales es especialmente llamativa, hasta el punto de que el beneficio obtenido se sitúa decenas de veces por debajo de las previsiones. Además, el margen por póliza ha quedado lejos de los porcentajes que se manejaban al inicio del proyecto.
Pese a este escenario, la dirección estudia ampliar el número de empleados dedicados a la venta de seguros, incorporando a cientos de efectivos más. Una decisión que ha levantado críticas internas, al considerar que se insiste en una vía que no ha demostrado ser eficaz y que sigue restando recursos al núcleo del negocio postal.
Un contexto financiero delicado
El fracaso parcial del acuerdo con Axa se produce en un momento especialmente sensible para Correos, inmersa en un ambicioso plan estratégico respaldado por una inyección millonaria de fondos públicos. El objetivo de este plan es reconducir una situación financiera muy deteriorada y devolver a la empresa a la senda de la rentabilidad.
Las pérdidas acumuladas superan ampliamente los mil millones de euros, lo que obliga a la dirección a justificar cada decisión y cada inversión. En este contexto, cualquier iniciativa que no funcione se convierte en un foco de críticas y en un problema político y reputacional.
El cese de Claudio Marta Mendes se interpreta así como el primer ajuste visible en la etapa de Pedro Saura, una señal de que la nueva dirección está dispuesta a rectificar cuando los resultados no acompañan. La incógnita ahora es si el negocio de seguros seguirá adelante con cambios profundos o si acabará convirtiéndose en otro experimento fallido dentro del complejo proceso de transformación de Correos.