Acciona busca ampliar su cartera en Barcelona: compite con ACS, OHLA y FCC para construir una estación de metro
La licitación incluye la obra civil restante y todo el despliegue de instalaciones y servicios necesarios para la puesta en marcha de la nueva estación
Acciona, ACS, OHLA y FCC pujan por un contrato en el Metro de Barcelona
Acciona, la constructora liderada por la familia Entrecanales, quiere ampliar su cartera en el Metro de Barcelona, donde ya ha ejecutado diversas obras en las Líneas 5 y 9. Según ha podido comprobar este periódico, es una de las compañías interesadas en adjudicarse el contrato de acondicionamiento de la estación de Guinardó.
Junto a Acciona, se encuentran otras constructoras de primer nivel como Dragados y Vías y Construcciones, ambas filiales del Grupo ACS, OHLA, FCC, Lantania o Comsa, entre otras. La mesa de contratación aún no ha abierto los sobres, por lo que se desconocen las valoraciones técnicas y las ofertas económicas de las trece participantes.
El presupuesto base de licitación se ha fijado en 17,6 millones de euros (sin IVA aplicado en el desglose base). Esta cifra coincide con el valor estimado del contrato, lo que indica un margen ajustado para las constructoras en un proceso que, según el pliego oficial, no contempla la revisión de precios ante posibles fluctuaciones de costes.
Para poder optar a este contrato de obra pública, Acciona, Dragados (ACS), FCC, OHLA y el resto de empresas han acreditado una solvencia técnica y económica muy específica. Las bases del concurso establecen requisitos de clasificación empresarial divididos en dos bloques.

En estructuras metálicas, las compañías deben contar con la categoría 5 dentro del grupo de edificaciones para obras de entre 2,4 y 5 millones de euros. En cuanto a instalaciones mecánicas, se requiere experiencia probada en sistemas de ventilación, calefacción y climatización (Categoría 4), con capacidad para gestionar partidas de hasta 2,4 millones de euros en este ámbito.
Acciona amplió las líneas 5 y 9 del Metro de Barcelona
En este sentido, tanto Acciona como Dragados (ACS) cuentan con una gran experiencia en obras en el suburbano. Como hemos mencionado anteriormente, la compañía liderada por la familia Entrecanales ya ha trabajado para el Metro de Barcelona.
En 2002, Acciona marcó un hito mundial al emplear una tuneladora de 12,09 metros de diámetro para construir el primer túnel de doble sentido ferroviario integrado de la Línea 9, a la que pertenece la estación de Guinardó, protagonista de la actual licitación.
Además, la constructora lideró la ampliación de 2,47 km de la Línea 5 hasta Vall d’Hebron, un proyecto de alta complejidad técnica que incluyó la construcción de Teixonera, una de las estaciones más profundas de España con pozos de hasta 69 metros.
Por su parte, la filial del grupo liderado por Florentino Pérez, esta siendo la encargada de llevar a cabo la ampliación de la Línea 11 del Metro de Madrid entre Plaza Elíptica y Conde de Casal. Desde el año 1995 hasta el 2011, Dragados ha construido más de 165 km de nuevas líneas, incluyendo 168 estaciones nuevas en la capital.
La ampliación de la Línea 9
Ahora, ambas empresas luchan por hacerse con la adjudicación de la estación de Guinardó, la cual forma parte del plan para finalizar el tramo central de la Línea 9, una infraestructura que busca conectar los barrios del norte y el Besòs con el Llobregat.

La licitación no solo incluye la obra civil restante, sino todo el despliegue de instalaciones y servicios necesarios para la puesta en marcha de la parada.
A diferencia de otros proyectos, este contrato no está financiado con fondos de la Unión Europea. Se trata de una inversión que se tramita por el procedimiento ordinario abierto, lo que ha permitido una concurrencia masiva de hasta 13 ofertas distintas antes del cierre del plazo el pasado 4 de febrero.
El proceso entra ahora en la fase de evaluación técnica y económica. Con 13 propuestas sobre la mesa, la Generalitat de Catalunya deberá decidir cuál de estas corporaciones ofrece la mejor relación entre solvencia técnica y eficiencia presupuestaria para dar el empujón definitivo a una de las obras más esperadas de la última década en Barcelona.