Cierre por sorpresa: este supermercado cerrará todas sus tiendas y dejará a más de 100 trabajadores sin empleo
La cadena, fundada en 1987 en Sama de Langreo, llegó a convertirse en un referente del comercio de proximidad
Archivo – Lineal de un supermercado
El Grupo El Arco ha comunicado el cierre definitivo de las 30 tiendas que aún mantenía abiertas en Asturias, poniendo fin a casi cuatro décadas de historia en la distribución alimentaria asturiana, según recoge La Voz de Asturias. La decisión afecta a un centenar de trabajadores que se enfrentan a un expediente de despido colectivo tras la imposibilidad de la empresa de llegar a acuerdos con sus proveedores principales.
La noticia fue trasladada a la plantilla el pasado 22 de mayo, según confirmaron fuentes sindicales. Los establecimientos afectados incluyen 21 supermercados El Arco, seis tiendas de Congelados Pingu y tres de La Quintana, ubicados principalmente en Oviedo, Gijón y las cuencas mineras asturianas.
«Ante la cancelación del suministro de mercancías por parte de este proveedor y al no haber encontrado uno alternativo, la empresa se verá en la obligación de cerrar las tiendas por falta de abastecimiento tras la liquidación del stock existente en ellas», explicó la compañía en un comunicado oficial.
La cadena, fundada en 1987 en Sama de Langreo, llegó a convertirse en un referente del comercio de proximidad con más de 600 establecimientos en su momento álgido y una facturación que alcanzó los 90 millones de euros anuales. En su mejor época, El Arco empleaba a cerca de 700 personas y atendía a casi 50.000 clientes diarios.
Concurso de acreedores: la espiral de deudas que precipitó el final
El punto de inflexión llegó en mayo de 2024, cuando la empresa vendió 29 tiendas y varias plataformas logísticas al Grupo Cuevas, una operación que incluía 17 supermercados El Economato, 12 tiendas El Arco, el centro logístico de Mercasturias dedicado a fruta y pescado, y la plataforma de La Felguera especializada en charcutería.
Con aquella venta, que supuso el 80% de su red comercial, El Arco logró una quita del 70% de la deuda que tenía contraída con cuatro proveedores. La transacción permitió al Grupo Cuevas triplicar su presencia en Asturias, incorporando casi 500 trabajadores a su plantilla, que sumados a los 800 que ya tenía el grupo gallego, consolidaron su posición en la región.
Sin embargo, la operación no fue suficiente para salvar la empresa. Las 30 tiendas restantes, que se reconvirtieron bajo la enseña SPAR, no lograron mantener la solvencia económica necesaria. Los impagos a proveedores se arrastraron desde entonces, deteriorando progresivamente la relación comercial.
En mayo de 2025, el Grupo Cuevas y Congelados Basilio, que se habían convertido en los principales proveedores de las tiendas supervivientes, tomaron la decisión de suspender el suministro ante la acumulación de deudas pendientes. Esta medida dejó a El Arco sin stock para abastecer sus establecimientos.