Los fondos que apuestan contra Enagás superan a BlackRock y Amancio Ortega como accionistas

Los fondos que han tomado posiciones bajistas en el capital de Enagás superan conjuntamente el 8%.

Enagás

Sede de Enagás

Los fondos de inversión que apuestan contra Enagás suman una participación en el capital del grupo energético español del 8,21%, superior a la que poseen sus mayores accionistas en los últimos cinco años, BlackRock (7,4%), Amancio Ortega (5%) y la Sepi (5%).

A pesar de que la compañía, la principal empresa de transporte de gas natural en España, acumula una revalorización en Bolsa en el último año superior al 20%, algunos de los mayores hedge funds del mundo han puesto sus ojos sobre Enagás.

Solo en el último mes los fondos ExodusPoint Capital, Millennium International, y Exane Asset Management han elevado sus posiciones bajistas sobre Enagás (hasta el 1,2%, el 1,47% y el 0,86%).

Enagás ha apostado por el hidrógeno verde como eje central de su negocio la próxima década

Además, los hedge fund conjuntamente superan el umbral del 5% fijado como participación máxima de la empresa que puede estar en manos de inversores privados.

Enagás, compañía estratégica en el sector energético español, se rige por una legislación específica que prohíbe a inversores privados superar el 5% del capital bajo su control, ni el 3% en derechos políticos.

BlackRock, con algo más del 7% del capital según los registros de la CNMV, esquiva esa normativa, al considerar que los instrumentos financieros como los derivados o CFDs no se contabilizan como capital social real al no implicar la propiedad de acciones.

Precisamente es un fondo de BlackRock el que mayor posición bajista sobre Enagás declara ante el regulador del mercado español, BlackRock Investment Management (UK), con el 2,13%.

Enagás, hidrógeno y dividendo

La agresiva ofensiva de los hedge funds contra Enagás contrasta con el apoyo que el grupo ha recibido tradicionalmente de los fondos de inversión, siendo la compañía una de las que ofrecen mayor remuneración al accionista entre las cotizadas españolas.

Sin embargo, en los últimos tiempos algunos analistas han señalado ciertas incertidumbres sobre el negocio del grupo y como podría verse afectada la política de dividendos.

Por un lado, el negocio regulado de Enagás relacionado con el transporte de gas ha reducido su contribución al ebitda del grupo por la menor necesidad de inversión a la red y por la menor retribución recibida.

Arturo Gonzalo Aizpiri, consejero delegado de Enagás.

Por otro lado está el hidrógeno verde, eje principal del negocio de Enagás en la próxima década como gestor de la red troncal de hidrógeno en España.

En la actualidad, el sector está aún muy poco maduro y existen más dudas que certezas sobre la viabilidad del gas renovable como sustituto del gas natural en Europa.

Esta misma semana el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo, ha expresado la necesidad de que se acabe de definir el modelo regulatorio con la transposición que tiene que tener lugar este año del Paquete de gas descarbonizado de hidrógeno.

El ejecutivo recordó que la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, anunció hace unas semanas que en los próximos meses se presentará un anteproyecto de Ley para transponer el Paquete Europeo del Hidrógeno y consolidar un sistema nacional del hidrógeno y «un nuevo mercado regulado».

La vicepresidenta del Gobierno y ministra para Transición Ecológica y el Reto Demográfica, Sara Aagesen.

El consejero delegado de Enagás también reclamó a la CNMC «prestar atención a unos incentivos adecuados de extensión de la vida útil que incentive al operador a no tener que invertir en reposición de equipos cuando muchos componentes, muchos activos del sistema gasista han llegado ya al final de su vida útil regulatoria«.

En informes de analistas publicados este año de Citi y Deutsche Bank se ha puesto en duda la capacidad del grupo para mantener su política de dividendos.

La apuesta por el hidrógeno verde, en opinión de Deutsche Bank, generará un flujo de caja negativo los próximos años, lo que dificultará que el grupo consiga mantener generosos dividendos a sus accionistas.

Los analistas de Renta 4, sin embargo, sostienen en otro reciente informe sobre Enagás, que el dividendo «no corre peligro«.

La inversión en hidrógeno, consideran, se financiará con la flexibilidad del balance. «Si el proyecto del hidrógeno no se ejecuta, consideramos que la elevada caja excedente se destinaría a una mayor remuneración al accionista, siendo una adquisición internacional poco probable», indicaron.

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