Con la tecnología lifi los móviles se conectan directamente a una lámpara LED.

Lifi: cómo conectarse a Internet a la velocidad de la luz

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La tecnología lifi permite transmitir datos por medio de ondas de luz, y podría ser 100 veces más rápida que la red wifi más potente

Barcelona, 19 de mayo de 2017 (13:30 CET)

Al wifi le ha salido un competidor. O en todo caso, un aliado que quizás el día de mañana lo pueda reemplazar. Se trata de lifi, la tecnología que permite la conexión de dispositivos por medio de señales de luz en vez de las ondas de microondas.

El acrónimo es idea de Harold Haas, el creador de esta tecnología. Este ingeniero de la Universidad de Edimburgo lanzó su idea al mundo en 2011, y tres años después presentó su empresa pure Lifi en el Congreso Mundial de Móviles en Barcelona.

El principio es muy sencillo: la emisión de luz y de radio son ondas electromagnéticas, pero que se manejan en frecuencias distintas. Mientras que el espectro de microondas es más limitado (y además arrastra la saturación de millones de dispositivos conectados), el rango de la luz visible es 10.000 veces más amplio, e incluso se puede extender a las franjas de la luz ultravioleta e infrarroja.

Las lámparas LED funcionan como emisores de información

Las ondas de luz pueden transmitir información en código binario, y las lámparas LED funcionan como receptores y transmisores, gracias a un pequeño dispositivo conectado que ‘traduce’ las señales y las reenvía a móviles y ordenadores.

Al no tener interferencias, y por su mayor ancho de banda, la tecnología lifi puede ser 100 veces más rápida que el wifi más potente del mercado. Y hasta 10.000 veces más veloz que una sencilla conexión de 10 megas.

Esta velocidad no es el techo, ni siquiera la mitad de su potencial. Los experimentos de Haas han conseguido conexiones 224 veces más rápidas que las actuales inalámbricas.

En México la empresa Si-Soft comercializa este servicio incipiente, y en España la Universidad Carlos III investiga esta nueva tecnología para que las farolas de las calles puedan servir como spots de conexión. “Ya existen productos lifi de cientos de megabits por segundo, pero para las grandes velocidades habrá que esperar todavía unos dos años”, comenta Ana García Armada, catedrática del departamento de Teoría de la Señal y Comunicaciones de esta universidad. “Conseguir muy altas velocidades requiere algoritmos avanzados de procesado de señal, el uso de varias fuentes LED simultáneas y la gestión de las interferencias”, agrega.

Pros y contras de la nueva tecnología

Dicho de otra forma: por ahora la tecnología lifi tiene el problema que la luz no puede atravesar paredes. En cualquier hogar, esta es la gran ventaja del wifi: los ordenadores y móviles se conectan en un radio de 20 metros. Pero en las empresas y administraciones públicas que necesiten conexiones seguras, la transmisión de datos en un ambiente cerrado garantiza que nadie pueda interferirlas.

En los laboratorios se ha logrado que la tecnología lifi sea 224 veces más rápido que el wifi más potente del mercado

Una de las ventajas futuras del lifi es que muchos dispositivos estarán conectados sin necesidad de recurrir al wifi, como televisores, asistentes de voz como Alexa o refrigeradores. Inclusive, los coches autónomos de un futuro cercano podrán emitir y recibir información por medio de sus faros LED, y así se ganaría mucha más seguridad en las calles y carreteras.

¿Acaso será necesario tener tanto ancho de banda para transmitir datos? Quizás a un usuario corriente le sea excesivo, pero con esta tecnología será posible no sólo ver, sino también enviar pesados archivos de video 4K en segundos. La posibilidad de tener conexiones simultáneas permitirá, por ejemplo, que en un aeropuerto se envíen mensajes en tiempo real con los estados de vuelos, o que al entrar en un comercio, las luces LED transmitan información sobre precios y artículos a los móviles de sus clientes.

En pocos años, sólo habrá que recordar que para tener conexión, no hay que apagar la luz.