IAG, dueña de Iberia, se prepara ante posibles turbulencias en el sector aéreo por la crisis de Ormuz
El holding hispano-británico está buscando nuevas oportunidades de mercado ante la crisis que está desatando la subida del queroseno
Avión de Iberia
IAG, la dueña de Iberia, se prepara ante la crisis que está desatando la subida del queroseno en el sector de la aviación comercial en todo el mundo. La compañía rechazó recientemente entrar en la aerolínea de bandera de Portugal TAP, pero estaría buscando nuevas oportunidades en el mercado.
Según ha avanzado ABC, la empresa hispano-británica estaría valorando la posibilidad de integrar alguna empresa a la que no le salgan las cuentas.
IAG planea comprar otras aerolíneas
El consejero delegado de IAG, Luis Gallego aseguró que «puede ser una oportunidad para nosotros» en la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados del primer trimestre.
La aerolínea estadounidense de bajo coste Spirit echó el cierre definitivo el pasado 3 de mayo tras más de 34 años de operaciones por «el reciente incremento en los precios del petróleo» y el sector está preocupado por que se puedan producir casos similares en Europa. No descartan que pueda suceder y, ante esta situación, que expone más a las aerolíneas low cost, IAG abre la puerta a integrar alguna de ellas si encuentra en una situación similar.
«IAG es una plataforma de consolidación, donde todas las aerolíneas se han desarrollado mucho más que si se hubieran desarrollado ellas solas. Tenemos compañías de red, compañías ‘low cost de corto y medio radio’, y ‘low cost’ de largo radio. Analizamos todo lo que pueda ser mejor para el grupo y para sus accionistas», ha indicado el consejero delegado de IAG.

El mensaje de IAG, también propietaria de British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level, es claro y pone de manifiesto que puede crecer a corto plazo a través de una operación corporativa, al margen del rechazo de la Comisión Europea a su fusión con Air Europa.
De la puja para entrar como socio de la aerolínea de bandera portuguesa TAP, en la que también participaban Lufthansa y Air France-KLM, se retiró porque el gobierno luso no le daba opción de quedarse con el 100% de la empresa a medio-largo plazo.
Siguiendo en la misma línea, IAG reconoce tener una posición financiera envidiable para integrar otras marcas. Ahora bien, asegura que los precios del queroseno les supondrán unos 2.000 millones más de costes adicionales este ejercicio, aunque confían en recuperar un 60% del sobrecoste llevando a cabo medidas de gestión de ingresos y costes. «No vamos a parar ninguna inversión», sentenció Luis Gallego.

IAG gana 301 millones hasta marzo
IAG registró un beneficio neto de 301 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que supone un 71% más respecto al mismo periodo del año anterior. El crecimiento ha sido gracias a la fortaleza de la demanda y a la capacidad del grupo para proteger márgenes en plena crisis alcista del petróleo por la guerra en Irán, según comunicó la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Los resultados obtenidos por la compañía hasta marzo han superado con creces las previsiones de los analistas, que esperaban un beneficio neto de 106 millones de euros. Los ingresos crecieron hasta los 7.181 millones de euros, el 1,9% más, mientras que el beneficio operativo se disparó un 77,3%, hasta los 351 millones. El margen operativo también mejoró 2,1 puntos, hasta el 4,9%.
Las cifras llegan en un contexto difícil para el sector por culpa de la guerra de Irán, que ha cerrado el estrecho de Ormuz, tensionando el mercado energético y provocando la subida del precio del combustible. De hecho, Luis Gallego, consejero delegado de IAG, reconoció que el impacto provocará unos beneficios inferiores a los previstos inicialmente para este ejercicio.