Naturgy se prepara para un baile de sillas tras la salida de los fondos

De los 13 consejeros actuales el grupo perderá tres de CVC, mientras que los estatutos fijan en 11 el mínimo de asientos

El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, durante una rueda de prensa, en la sede de Naturgy. Foto: Diego Radamés / Europa Press

El accionariado de Naturgy afronta una nueva etapa. La salida definitiva de CVC del capital de la gasista, apenas dos meses después de la desinversión de BlackRock a través de GIP, deja a la compañía presidida por Francisco Reynés ante un inminente proceso de reorganización interna y un inevitable baile de sillas en el consejo de administración.

El fondo británico CVC ha vendido su participación del 13,8% en Naturgy por 3.821 millones de euros mediante una colocación acelerada entre inversores institucionales y la liquidación de derivados asociados a su posición.

Con este movimiento, el fondo culmina un ciclo inversor iniciado en 2018, cuando desembarcó en Naturgy junto a Corporación Alba con la compra de un 20% a Repsol por cerca de 3.900 millones de euros.

Ocho años después, y tras recibir elevados dividendos durante todo el periodo, CVC abandona la energética habiendo amortizado ampliamente su inversión inicial.

La operación llega después de que BlackRock, propietario de GIP desde 2024, completara también su salida de Naturgy. En marzo vendió el 11,4% que aún mantenía en la compañía por 2.791 millones de euros, tras una primera colocación del 7,1% realizada en diciembre de 2025 por alrededor de 1.800 millones.

En total, tanto GIP como CVC han abandonado el capital de Naturgy tras años de fuertes retornos vía dividendo y revalorización bursátil. Ambos fondos habían entrado en la compañía en plena etapa de transformación del sector energético y salen ahora aprovechando el nuevo escenario financiero abierto tras la auto opa lanzada por la propia Naturgy en verano de 2025.

Aquella operación, diseñada para incrementar el free float y facilitar el regreso de la energética a índices internacionales como MSCI, ha terminado actuando como catalizador para la salida ordenada de los fondos.

La salida de CVC también se produce meses después de romperse el histórico pacto accionarial con Corporación Alba, el brazo inversor de la familia March.

Mientras el fondo británico abandona completamente la empresa, Alba mantiene su participación cercana al 5% y conserva, por ahora, su posición dentro del núcleo duro de accionistas.

La consolidación de Criteria en Naturgy

Quien sí ha reforzado claramente su peso es CriteriaCaixa. El holding inversor de La Caixa aprovechó las desinversiones de GIP para elevar progresivamente su participación hasta el 28,5%, consolidándose como primer accionista de Naturgy.

Sólo en las últimas operaciones vinculadas a la salida de BlackRock desembolsó más de 1.000 millones de euros para aumentar su posición. La entidad presidida por Isidro Fainé ostenta la mayor influencia en las grandes decisiones estratégicas de Naturgy.

Mientras tanto, el fondo australiano IFM Investors se mantiene como segundo accionista con alrededor del 15,5% del capital. Desde su desembarco en la compañía en 2021, IFM siempre ha defendido su perfil de inversor institucional de largo plazo y su voluntad de permanecer en Naturgy durante años.

Fuentes consultadas por este medio aseguran que el fondo está actuando con prudencia por el momento y ha optado por no elevar su participación de manera inmediata, pese a las oportunidades que deja la salida de CVC.

Otras fuentes apuntan a que el capital de la compañía aún está por reorganizarse a nivel accionarial y el mercado da por hecho que habrá nuevos movimientos próximamente.

La colocación acelerada ejecutada por Goldman Sachs entre inversores institucionales abre la puerta a una recomposición gradual del capital y a la aparición de nuevos actores financieros interesados en la energética.

Cabe destacar que en 2024 trascendió el potencial interés de Criteria junto al gigante energético de Emiratos Árabes Unidos, Taqa, para lanzar una opa conjunta que excluyera a la gasista de la Bolsa española y que finalmente no habría salido adelante por diferencia de pareceres sobre el control de la compañía.

Un nuevo baile de sillas en el consejo

En cuanto al consejo de administración, la salida de CVC obliga a abandonar el órgano de gobierno a sus tres consejeros dominicales: Javier de Jaime, Marta Martínez Alonso y José Antonio Torre de Silva.

Actualmente, el consejo de Naturgy está formado por 13 miembros: tres representantes de CriteriaCaixa, tres de IFM, tres de CVC, tres independientes y el propio Reynés como consejero ejecutivo.

La desaparición del bloque de CVC reabre el debate sobre cómo redistribuir el poder interno dentro de la compañía, ya que los estatutos fijan que Naturgy puede tener un mínimo de 11 consejeros y un máximo de 15, que fue ampliado a 16 para dar cabida a todos los intereses de los grandes accionistas y más tarde reducido nuevamente por la salida de BlackRock (GIP).

Eliminar los tres asientos de CVC supondría tener que nombrar a un nuevo consejero para alcanzar el mínimo establecido por los reglamentos internos de la propia compañía.

Por peso accionarial, Criteria tendría derecho a reclamar un cuarto consejero. De hecho, el propio Francisco Reynés ya dejó abierta esa posibilidad durante la presentación de resultados anuales.

“Es importante recordar que el consejo de administración de Naturgy tiene una plaza vacante y que, por lo tanto, en cualquier momento esos equilibrios accionariales se podrían reflejar en esa plaza voluntariamente”, afirmó el presidente de la gasista.

Reynés recordó además que Criteria decidió no ejercer ese derecho durante 2025, aunque evitó anticipar futuros cambios. “El número de consejeros no es tan relevante en su representación como lo es a la hora de tomar las decisiones más importantes de la compañía”, defendió entonces el ejecutivo.

IFM, por su parte, es el segundo mayor accionista y siempre ha mostrado un gran interés en el proyecto de Naturgy y en la estabilidad a largo plazo. Por lo que, no sería descabellado pensar en que pueda lograr otro asiento si aumenta su participación.

Con los fondos financieros ya prácticamente fuera de escena, Naturgy entra ahora en una nueva fase. Está por ver si el accionariado pasará a un estado más estable y más concentrado o si habrá nuevos intentos de entrada o escalada en su capital dando lugar a una profunda reordenación de poder en una de las grandes energéticas españolas.

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