La red de gas y los ciclos combinados: el binomio estratégico para blindar la seguridad de suministro en España
Las centrales de ciclo combinado tienen una gran flexibilidad y capacidad de respuesta, y ejercen de ‘salvavidas’ del sistema eléctrico
Foto: Naturgy.
Uno de los principales desafíos económicos y sociales es la transición energética hacia un modelo descarbonizado, pero hay que tener en cuenta una premisa fundamental. El modelo energético solamente es viable si el sistema es seguro, resiliente, asequible, sostenible y permite evitar los apagones, la falta de competitividad industrial o el desabastecimiento. En este contexto, Naturgy apuesta por las centrales de ciclo combinado y por la red de gas y el gas verde.
El gas es un seguro del sistema energético y ha demostrado su capacidad de respuesta en situaciones extremas como apagones, olas de frío y crisis geopolíticas. En España, más de 20 millones de ciudadanos confían hoy en una red de gas madura y consolidada que roza los 8 millones de puntos de suministro. En paralelo, la demanda punta diaria de gas está creciendo, obligando a que las redes de gas tengan que estar preparadas para soportar puntas mayores. Según datos de Enagás, la demanda máxima de gas diaria en 2024 alcanzó los 1.671 GWh, un 33% superior a la de 2014 (1.256 GWh).
Proteger el gas, que representa el 22% del consumo primario de energía de España y es el segundo vector energético más relevante por volumen de consumo, es vital para la economía, la industria y el empleo del país.

El gas natural es clave para la industria (alrededor del 48% del consumo), el sector residencial y comercial (14%) y la generación eléctrica (38%). Tanto el gas como sus infraestructuras son claves para una transición energética segura, ordenada, socialmente justa y compatible con la seguridad de suministro.
Las redes gasistas operan 24/7 de forma eficiente y se trata de una tecnología de soporte del resto de sistemas energéticos y, por lo tanto, necesita un marco de estabilidad adecuado que garantice su mantenimiento y modernización.
El gas renovable, clave en la transición energética en España
El gas renovable o gas verde es un tipo de energía que no genera emisiones de carbono, una característica que los convierte en redes clave para la descarbonización.
De hecho, el gas renovable jugará un papel central en la transición energética en España, ya que permitirá diversificar fuentes de energía, así como aumentar la autonomía energética al disponer de fuentes renovables en el país. Además, a diferencia de otras energías, son fáciles de almacenar y el biometano es la única fuente de energía renovable que se puede generar 24 horas al día, 365 días al año.

Los ciclos combinados de Naturgy
El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) proyecta que para 2030 más del 80% de la electricidad en España será de origen renovable. Estas tecnologías presentan grandes ventajas ambientales y son fundamentales para la transición energética, pero su naturaleza intermitente y dependiente de las condiciones meteorológicas plantea desafíos significativos para la estabilidad del sistema eléctrico.
Aquí es donde los ciclos combinados, centrales de producción eléctrica que transforman el gas natural en electricidad, ejercen de soporte indispensable. Con los 25.000 MW de potencia flexible que aportan en el país, actúan como los ‘bomberos’ del sistema. El parque de ciclos combinados de Naturgy registró en 2025 más de 3000 arranques, cuatro veces más que en 2019.
En este terreno, Naturgy destaca como el principal operador de ciclos combinados en España con un parque compuesto por 17 instalaciones con una potencia conjunta de 7,4 GW que se encuentran a disposición del mercado mayorista de energía (OMIE) y del operador del sistema (REE), con una tasa de disponibilidad superior al 98% en 2025, lo que refleja su flexibilidad, buen estado de conservación y alta disponibilidad para hacer frente a los retos del sistema eléctrico.

Mantener este blindaje técnico exige una inversión constante. Naturgy invierte unos 100 millones de euros anuales en su parque de ciclos combinados y, en 2025, superó los 120 millones por la alta exigencia del sistema.
Además, la compañía contempla invertir 300 millones de euros en estas centrales en el marco del plan estratégico 2025-2027 y ha centralizado su operativa en un Centro de Control Remoto, una instalación innovadora y pionera a nivel mundial ubicada en Sagunto.