La petición de Indra a Asturias que puede acelerar la fábrica de blindados de Barros
VACIM vehículo Indra
Indra ha pedido al Principado de Asturias que declare como proyecto industrial de interés estratégico su nueva apuesta en la región, una operación con la que la compañía pretende acelerar la implantación de su negocio de defensa terrestre y reforzar su plan de crecimiento en el norte de España.
La solicitud se enmarca en una estrategia más amplia con la que el grupo busca convertir Asturias en uno de sus principales polos industriales y tecnológicos, con Gijón como epicentro de la actividad.
La petición de Indra llega tras varios meses de conversaciones con el Gobierno asturiano y con el objetivo de que la inversión obtenga la categoría de Proyecto de Interés Estratégico Regional, la figura conocida como PIER, que permite agilizar los trámites administrativos y dar prioridad a iniciativas con capacidad tractora para el empleo y la economía.

Según la información publicada, el grupo liderado considera que su desembarco en Asturias encaja plenamente en ese marco por su impacto en la reindustrialización, la digitalización y la creación de puestos de trabajo de calidad
El plan se apoya en el centro gijonés de El Tallerón, donde Indra quiere desarrollar su nueva unidad de vehículos militares terrestres, una actividad que la compañía ha situado como uno de los pilares de su expansión en defensa.
La empresa ya ha avanzado que prevé una inversión significativa para modernizar las instalaciones y convertirlas en una planta de referencia europea en fabricación, modernización y transformación de blindados
Indra, empleo, talento y cuencas mineras
Indra también ha firmado un acuerdo con Hunosa para explorar la creación de una gran pista de pruebas en las cuencas mineras, destinada a ensayar los vehículos militares que se construyan en Asturias.
Ese paso se interpreta como una pieza complementaria del proyecto industrial y como una forma de extender su impacto a otros territorios de la región, especialmente en zonas históricamente castigadas por la reconversión industrial.
En paralelo, el grupo ha planteado una fuerte apuesta por el empleo cualificado, con la creación de entre 300 y 500 puestos de trabajo en una primera fase y el objetivo de alcanzar una plantilla de hasta 850 profesionales en Asturias en el horizonte de 2027.
La captación de talento, la formación y la consolidación de capacidades técnicas aparecen como elementos centrales de la hoja de ruta de la compañía, que quiere construir en el Principado una base estable para su negocio terrestre de defensa.