Santander se compromete a no cerrar oficinas en Reino Unido mientras reduce el número en el resto del mundo
Santander se compromete a no cerrar oficinas en Reino Unido, tampoco de TSB, hasta 2028.
Oficina del Santander, Work Café.
Santander se compromete a no cerrar oficinas en Reino Unido hasta 2028, tampoco del TSB, mientras que en el resto del mundo mantiene una imparable reducción del número de sucursales.
El grupo presidido por Ana Botín finalizó el primer semestre del año con 6.496 oficinas en los distintos mercados en los que está presente, frente a las 7.322 que operaba en junio de 2025 (826 menos).
España (1.458 oficinas, 266 menos que hace un año) y Brasil (1.515 oficinas, 373 menos), han sido los mercados en los que más cierres de sucursales ha llevado a cabo Santander entre junio de 2025 y junio de 2026. En Portugal ha cerrado 92 oficinas; 68 en México; 39 en Argentina; 31 en Estados Unidos.
«Considero que las sucursales son una parte importante de nuestra estrategia y no tengo intención de cerrar ninguna», dice el CEO de Santander UK
La plantilla del primer banco español se ha reducido en el mismo periodo en 8.399 empleados, hasta los 185.279 trabajadores a finales del pasado mes de junio; la reducción afectó principalmente a los puestos de banca comercial, 7.000 empleados menos en el último año.
Sin embargo, en Reino Unido el grupo ha elevado el número de oficinas durante el último año en 64, hasta las 484, tras cerrar la compra de TSB -acordada a mediados de 2025 con Sabadell– el pasado mes de abril.

Mahesh Aditya, consejero delegado de Santander UK, que accedió al cargo el pasado mes de marzo, aseguró el miércoles en la presentación de los resultados de la filial del grupo español que no tiene intención de cerrar oficina alguna.
«Santander UK y TSB cuentan con 480 sucursales y, durante mis viajes por el Reino Unido en los últimos meses, hablando con el personal de las sucursales, me ha impresionado el excelente servicio», comentó el miércoles Aditya.
«Con la integración de TSB con Santander UK, nuestra ambición es combinar servicios digitales de vanguardia con la atención personalizada que nuestros clientes valoran, lo que nos permitirá crear el mejor banco para clientes en el Reino Unido», dijo.
«Considero que las sucursales son una parte importante de nuestra estrategia y no tengo intención de cerrar ninguna sucursal adicional de Santander o TSB antes de 2028″, aseguró el consejero delegado de Santander UK, «en consonancia con nuestro compromiso continuo de invertir en la modernización de nuestra red y la introducción de nuevos Work Cafés«, añadió.
Automóviles y menor resultado
El beneficio antes de impuestos del primer semestre de 2026 de Santander UK disminuyó en 236 millones de libras esterlinas, hasta los 528 millones (764 millones de beneficios hace un año), principalmente debido al cargo del primer trimestre de este año relacionado con el caso de la financiación de vehículos, y también a mayores costes de reestructuración.
El regulador del mercado financiero en Reino Unido, la FCA, estima que 12,1 millones de contratos firmados entre compradores de automóviles y entidades financieras, entre los años 2007 y 2024, pueden ser objeto de compensación.
La filial británica del grupo español mantiene una provisión de 623 millones de libras esterlinas a 30 de junio de 2026 por este asunto. Pero la factura final por el caso de los coches en Reino Unido puede ser aun mayor.

Santander UK elevó en el primer trimestre de este año dichas provisiones, desde los 461 millones de libras provisionados al término de 2025.
Las provisiones efectuadas ya impactaron en el resultado de la entidad en el primer trimestre del año, cuyo beneficio cayó hasta los 146 millones de libras, frente a los 269 millones ganados en el mismo periodo del año anterior.
El grupo presidido por Ana Botín ha asumido las conclusiones del regulador británico del sistema financiero, que ha determinado unos baremos para calcular las indemnizaciones que las entidades tendrán que entregar a los clientes afectados, elaborando un plan de compensación.
Sin embargo, ese plan de compensación está siendo rebatido por diversas organizaciones y la FCA ya ha admitido que las indemnizaciones previstas no se producirán hasta el próximo año.
La última asociación en hacerlo ha sido Consumer Voice, que asegura disponer de «argumentos y pruebas detalladas que demuestran por qué el programa de la FCA, tal como está diseñado, no ofrece una reparación justa, adecuada ni legal, y sistemáticamente infracompensa a millones de consumidores«.
Estos previsibles retrasos provocarán posiblemente un incremento de los gastos en los bancos afectados.
«Estimamos que costaría a los prestamistas más de 6.000 millones de libras esterlinas adicionales y tardaría tres años en resolver las reclamaciones mediante un enfoque basado en quejas», explicó el pasado mes de mayo el director de la FCA, Nikhil Rathi, como publicó este diario.
En un breve informe publicado por GVC Gaesco el mes pasado, la firma española estima que si la propuesta compensatoria de la FCA fuera tumbada en los tribunales, la factura para Santander por este caso se incrementaría en hasta 500 millones de libras, lo que elevaría la cifra total a unos 1.200 millones de euros.