Endesa Generación apuntala su parque nuclear con 175 millones en el año del adiós al carbón peninsular
La filial operativa concentra casi el 60% de sus inversiones en la seguridad de sus plantas atómicas mientras amarra un beneficio de 786 millones
El CEO de Endesa, José Bogas, durante la presentación de los resultados 2025. Alejandro Martínez Vélez / Europa Press
Endesa Generación ha reconfigurado el destino de su capital en plena transición energética. La filial de producción del grupo energético, que mantiene su sede social en Sevilla, ha concentrado el grueso de su esfuerzo inversor directo en el apuntalamiento de su infraestructura atómica, justo en el mismo ejercicio en el que ha consumado el cierre progresivo de sus activos de carbón peninsulares.
En total, la sociedad ha destinado, en el último ejercicio completo, 174,8 millones de euros a optimizar sus activos nucleares, una cantidad económica que equivale a casi el 60% de todo el presupuesto ejecutado por la firma a lo largo de esos doce meses.
Los estados financieros de la compañía, consultados a través de la solución analítica Insight View, han reflejado esta dualidad operativa. Mientras los equipos técnicos han avanzado en las tareas de desmantelamiento y clausura de complejos térmicos históricos como Teruel, Compostilla (León), As Pontes (A Coruña) o Litoral (Almería), el presupuesto físico real se ha volcado en la estabilidad de los reactores en funcionamiento.
Según ha especificado la dirección en su memoria anual, las partidas atómicas se han consignado formalmente para «la mejora de las instalaciones y aumento de los niveles de seguridad» de sus plantas operativas.
Actualmente, la filial controla una participación mayoritaria del 85,41% en la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós II (Tarragona) y mantiene un 24,18% en las instalaciones de Almaraz (Cáceres) y Trillo (Guadalajara), además de gestionar unas provisiones para la futura clausura de estos activos que ascienden a 699,7 millones de euros.
Esta reordenación industrial ha permitido que la empresa haya consolidado una reducción acumulada de sus emisiones de gases de efecto invernadero del 82% si se toma como referencia la era de la entrada en vigor del Protocolo de Kioto en el año 2005.
Cifras financieras a la baja
En el plano estrictamente financiero, la estrategia operativa ha permitido a la filial conservar sus niveles de rentabilidad, a pesar de registrar una contracción del 6% en el resultado neto.
Endesa Generación ha reportado, específicamente, un beneficio de 786,7 millones de euros, en contraste con los 833,3 millones obtenidos en el ejercicio contable anterior. Por su parte, el resultado de explotación (EBIT) se ha situado en los 729,8 millones de euros.
En el lado de los ingresos, la cifra de negocios de la sociedad se ha reducido un 14,3%, alcanzando los 4.651,1 millones de euros. Sin embargo, esta disminución no ha obedecido a criterios de producción, sino al impacto contable derivado de los contratos financieros formalizados para blindar el precio de venta de la electricidad de cara a mitigar los riesgos del mercado mayorista.
Evolución positiva de la producción
Más allá de los resultados ordinarios, otro hito del periodo ha sido la expansión inorgánica en el segmento de las energías limpias. La memoria contable ha certificado la ejecución final de la compra de la división hidroeléctrica de Acciona por un montante definitivo de 961,2 millones de euros.
Mediante esta absorción estructural, inscrita formalmente a mediados del año, la empresa ha sumado de golpe a su cartera operativa un paquete integrado por 34 centrales en explotación que aportan una capacidad de 626 megavatios (MW) adicionales a su balance renovable.
Las variables industriales puras han respaldado este balance financiero general. Las centrales de Endesa Generación han inyectado a la red eléctrica española un total de 40.583 gigavatios hora (GWh) netos, registrando un incremento en la producción física del 4,6%.
Esta evolución operativa ha facultado a la compañía para retener una cuota del 34% en el denominado «Régimen Ordinario del Sistema Peninsular».
Conflicto activo hasta finales de 2026
Por último, las cuentas de la matriz operativa han reflejado la persistencia de riesgos mercantiles en la gestión de materias primas a escala internacional. El informe corporativo ha desvelado que la empresa encara un arbitraje promovido por «una compañía productora de gas natural licuado (GNL)».
La contraparte ha demandado un ajuste de tarifas a través de «la revisión del precio de un contrato de aprovisionamiento a largo plazo».
Esta disputa legal mantiene en juego un desembolso estimado en cerca de 172 millones de euros (200 millones de dólares), cuyo laudo definitivo está previsto que se dicte a lo largo del último trimestre de 2026.