Doble velocidad en Scalpers, que dispara sus ventas europeas y latinas mientras pincha en el resto del mundo

La compañía fía su salto a los 300 millones de facturación al empuje del canal multimarca y digital, en un ejercicio marcado por el retraso en su nueva sede

Tienda de Scalpers.

Tienda de Scalpers. Imagen: EP

Scalpers ha consolidado su posición en el mercado global de la moda con un crecimiento sostenido, aunque con una distribución geográfica que ha revelado una estrategia de dos velocidades: mientras que la firma ha disparado sus ventas un 48% en el resto de Europa y un 45% en Latinoamérica, su negocio en las regiones periféricas se ha desplomado un 43%.

Esta evolución ha confirmado la intención de la dirección de «consolidar la expansión internacional en mercados maduros», según ha recogido la propia empresa en su informe anual, concentrando el grueso de su actividad exterior en Portugal, México y Chile.

En términos más generales, la compañía ha finalizado el ejercicio 2024, el último publicado, con una facturación de 220 millones de euros, lo que ha supuesto un incremento del 10% respecto al año anterior.

Este balance positivo en la cifra de ventas ha contrastado con una moderación en los márgenes de rentabilidad. Según los registros de la propia sociedad, el beneficio neto del ejercicio ha descendido hasta los 10,8 millones de euros, frente a los 12,5 millones logrados el año precedente. De igual forma, el resultado operativo (EBITDA) se ha situado en el 12% sobre las ventas.

La empresa ha justificado esta contracción debido al «incremento de los gastos operativos derivados de un mayor volumen de actividad» y a la expansión de su red comercial, que ha alcanzado ya los 370 puntos de venta tras haber aterrizado recientemente en mercados como Costa Rica, Guatemala y Panamá.

Bloqueo de la nueva sede

Sin embargo, el dinamismo comercial y técnico ha chocado frontalmente con la parálisis de sus proyectos de infraestructura. A fecha de abril de 2026, la nueva sede corporativa en el Parque Científico y Tecnológico Cartuja de Sevilla todavía no se ha inaugurado, acumulando meses de retraso respecto a las previsiones oficiales que situaban su apertura a finales de 2025.

El complejo, que ha requerido una inversión de 10 millones de euros para levantar más de 4.700 metros cuadrados, ha sido proyectado bajo un diseño que «fusiona la elegancia atemporal con la innovación en un espacio único y disruptivo». Además, el edificio ha sido concebido para albergar a más de 200 empleados y actuar como un centro de excelencia para «explorar nuevas fronteras en el diseño sostenible».

En paralelo al crecimiento de la red física, la compañía ha impulsado una transformación tecnológica de su estructura logística. La marca ha priorizado la robotización de su centro de distribución, un proyecto calificado por la propia entidad como «un cambio relevante tanto en el alcance como en el impacto estimado» para su eficiencia operativa.

El presidente de Scalpers, Borja Vázquez. Rocío Ruz / Europa Press

Esta apuesta por la innovación tecnológica ha permitido a la empresa gestionar el aumento de la demanda de su canal digital, que ha crecido un 10% interanual y ha pasado a representar el 23% de la facturación total del grupo, según recoge el informe anual consultado a través de la solución de analítica avanzada Insight View.

Expansión en nuevos negocios

Por líneas de negocio, la diversificación ha continuado siendo el principal baluarte de la marca para mitigar riesgos. La colección de mujer, lanzada originalmente en 2018, ha mantenido su tendencia al alza y ha concentrado ya el 27% de las ventas totales de la compañía.

Asimismo, el proyecto de ‘Invited Brands’, su plataforma multimarca que comercializa firmas externas, ha logrado un crecimiento exponencial del 53%. Este rendimiento ha permitido a la empresa compensar la mayor presión sobre los costes, en un contexto donde el periodo medio de pago es superior a otros años debido a los mayores plazos que la sociedad ha concedido a sus suministradores internacionales.

Bajo el control del inversor Jaime Bergel y el liderazgo ejecutivo de Borja Vázquez y Alfonso Vivancos, Scalpers ha evolucionado de forma notable desde su origen en 2007 como una firma exclusivamente masculina. La incorporación de las líneas de niño, hogar y, más recientemente, la incursión en la cosmética con el lanzamiento de ‘Scalpers Lab’, ha transformado el perfil de la corporación.

El objetivo de la directiva se ha centrado durante el último año en alcanzar los 300 millones de euros de facturación en 2025, un reto que depende de que la compañía logre resolver el bloqueo de su sede central y mantenga el ritmo de sus 35 nuevas aperturas globales previstas para el próximo ejercicio.

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Carmen Vacas
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