Unicaja confirma un colchón para «adquisiciones selectivas» en plena negociación con WiZink
La entidad ha invertido 6 millones en el trimestre para la captación de nóminas y ha disparado un 30% el nuevo crédito al consumo por la vía orgánica
Edificio de la sede de Unicaja Banco en Málaga. Imagen: Unicaja
Unicaja ha confirmado que dispone de capital suficiente para acometer adquisiciones estratégicas: en plena negociación para integrar el banco digital WiZink, la cúpula directiva de la entidad andaluza ha revelado que cuenta con un remanente reservado expresamente para operaciones corporativas tácticas.
Este mensaje ha sido uno de los puntos centrales de la presentación de sus resultados del primer trimestre de 2026, un periodo que el banco ha cerrado con un beneficio neto de 161 millones de euros, un 1,4% más que el año anterior.
Así lo ha expresado el director financiero de Unicaja, Pablo González, quien ha detallado que la hoja de ruta de la entidad contempla utilizar su exceso de capital, cifrado internamente en 1.046 millones de euros, para crecer de forma inorgánica.
En este sentido, González ha especificado que considerarán cualquier operación ‘bolt-on‘ (término que equivale a adquisiciones selectivas en español) con el objetivo de «mejorar y acelerar la diversificación».
En concreto, Unicaja busca crecer en áreas donde tiene menor cuota de mercado, como el crédito al consumo y otras fórmulas de financiación especializada. Para respaldar estos movimientos, la entidad cuenta con una ratio de solvencia (CET1 fully loaded) holgada, del 15,8%.
Pero la empresa ha puntualizado: «Mantenemos esa posibilidad, pero, para ser claros, la idea de este bolt-on no es algo que necesitemos hacer o que necesitemos ofrecer en nuestros objetivos estratégicos, sino algo que nos ayudará a acelerar el proceso de diversificación».
Este planteamiento encaja de lleno con las conversaciones preliminares que la compañía mantiene con el fondo Värde Partners para explorar una integración con WiZink, una integración con el banco digital que aportaría una cartera de préstamos a la clientela de 2.700 millones de euros.
Esto permitiría a Unicaja rebajar su dependencia del mercado hipotecario, que actualmente copa el 62% de su crédito, frente a un escaso 7% del consumo. De cerrarse, la operación crearía un grupo con más de 102.000 millones de euros en activos totales.
Motor orgánico, ya está en marcha
El banco, sin embargo, no fía su estrategia únicamente a posibles adquisiciones externas. Los datos del primer trimestre demuestran que el giro hacia el crédito al consumo ya es una realidad en su actividad diaria.
Mientras la cartera hipotecaria tradicional de particulares apenas ha crecido un 0,4% en el trimestre, la firma de nuevos préstamos personales ha despegado. En concreto, entre enero y marzo, Unicaja ha concedido 235 millones de euros en financiación al consumo, casi un 31% más que en el mismo periodo del año anterior.
Gran parte de este éxito se apoya en los canales digitales: el 65% de estos préstamos se han contratado a través de internet o la aplicación móvil, frente al 49% de hace un año. En términos económicos, esta vía digital ha movido unos 160 millones de euros, lo que supone un salto del 82%.
La factura por captar nuevos clientes
Pero para poder conceder más préstamos y ser rentables, las entidades financieras como Unicaja necesitan primero atraer las nóminas y los ahorros de los usuarios. En esta línea, la empresa malagueña ha decidido entrar con fuerza en la actual guerra del sector bancario por captar los ingresos de los clientes, revelando además cuánto ha invertido en esta ofensiva a través de campañas comerciales: 6 millones de euros durante el primer trimestre de 2026.
Pablo González ha revelado además la táctica, que consiste en que el banco paga un incentivo en efectivo de «un poco menos de 500 euros» a cambio de que el usuario domicilie su salario y firme un compromiso de permanencia de al menos dos años.
Este desembolso económico ha dado frutos de manera inmediata. En solo 3 meses, Unicaja ha conseguido captar más de 12.000 nuevas cuentas nómina, duplicando así la cifra lograda a principios del año anterior. Entregar este dinero en efectivo a los clientes ha provocado, por otro lado, que el coste general de los depósitos del banco suba ligeramente hasta situarse en el 0,45%.
Sin embargo, la entidad mantiene una base de financiación barata y estable gracias a sus depositantes minoristas. Esto le proporciona el margen suficiente para seguir impulsando su negocio, ya sea creciendo por sí misma en el crédito al consumo o comprando otras empresas con su exceso de capital.