Boixareu asume las riendas de la UPM tras la dimisión de Marsal por el escándalo de los fondos

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EMPRESAS

Antoni Marsal

16 de mayo de 2012 (16:54 CET)

El presidente de la Unión Patronal Metalúrgica, Antoni Marsal, ha dejado el cargo, tal y como avanzó este lunes Economía Digital. Tras una larga y compleja reunión del comité ejecutivo de la organización empresarial, su vicepresidente primero, Joaquim Boixareu, se hará cargo temporalmente de la máxima responsabilidad.

Mientras, la asociación realizará una investigación interna del escándalo de los fondos que denunciaron los trabajadores de la entidad y que ha creado un verdadero terremoto entre las organizaciones patronales de Catalunya y en la propia CEOE. De hecho, una de las consecuencias de apartar a Marsal de su responsabilidad es que también se verá obligado a dejar los cargos que ocupa en Foment del Treball. Hasta la fecha, Marsal era vocal del comité ejecutivo y miembro de la junta directiva.

Tensiones y comunicado

Prueba de las tensiones que se han vivido en la UPM es la dificultad que ha existido en las últimas horas para consensuar el comunicado en el que se daba cuenta de la virtual destitución de Marsal. Aunque el comité ejecutivo se celebró ayer tarde, no ha sido hasta primera hora de la tarde del miércoles que la entidad ha remitido una críptica nota oficial en la que se da cuenta de los cambios e incluso se agradece la "dedicación y el esfuerzo" al frente de la organización.

Aunque revestido de cese temporal, la salida de Marsal constituye, de hecho, una destitución en toda regla. Así lo estaba pidiendo la plantilla ante los hechos denunciados, pero también Foment del Treball. Su presidente, Joaquim Gay de Montellà, remitió la víspera una carta a varios vicepresidentes de la entidad en la que solicitaba que en un plazo máximo de 24 horas se adoptaran decisiones tendentes a esclarecer los hechos y a eliminar cualquier duda o sospecha sobre las cuentas de la UPM y, en consecuencia, del mundo patronal catalán.

Esclarecer y auditar las cuentas

De manera formal, el comité ejecutivo de la institución metalúrgica aceptó este martes por la noche la propuesta de Antoni Marsal de abandonar la cúpula hasta que se esclarezca si percibió de la patronal 630.000 euros a través de varias sociedades que le pertenecen o las que está vinculada. Una actuación que denunció la práctica totalidad de la plantilla de la UPM y que es irregular, ya que el cargo de presidente no está retribuido por expreso mandato estatutario.

En el comunicado difundido, el comité ejecutivo explica que en los próximos días se escogerá a un empresa auditora “de reconocido prestigio” para que revise de forma urgente las cuentas de la asociación empresarial.

Asimismo, convocará “con la mayor brevedad posible” la junta de gobierno de la UPM para explicar la situación y pactar los pasos que se darán. Eso sí, quieren tener la auditoría en la mano antes de tomar ninguna decisión.

Otra consecuencia de lo acontecido en la patronal metalúrgica es que Marsal se verá obligado a dejar los cargos que ahora ocupa en la CEOE. El dimisionario presidente es el vicepresidente de la Comisión de Negociación Colectiva y miembro de la junta directiva.
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