Dancausa recoge el premio AED: “No soy una gurú, sólo una directiva de un banco mediano”

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La consejera delegada de Bankinter hace una defensa cerrada de la banca española, de la integridad de los ejecutivos y de la Unión Europea

Aguirre, Dancausa y Fainé en los jardines del Villamagna

15 de julio de 2014 (23:36 CET)

La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, ha recogido el premio de la Asociación Española de Directivos (AED). El Madrid influyente recibió a la Barcelona que decide para arropar a la banquera en su noche. El presidente de Caixabank, Isidro Fainé, y la ex presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre (PP), escoltaron a la premiada desde que llegó a los jardines del hotel Villamagna, en plena Castellana.

Amparo Moraleda, ex presidenta de IBM en España, el consejero delegado de Gas Natural, Rafael Villaseca, el presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, el jefe de la patronal madrileña, Arturo Fernández, y el presidente de la AED, Pau Herrera, compartieron instantes después, con ellos tres, la mesa presidencial, llamada la batuta. “Nuestro trabajo consiste en interpretar de la mejor manera posible partituras que nos vienen escritas por accionistas y clientes. Evitamos las cacofonías”, les dijo Dancausa.

Guiños a Bankinter

La primera ejecutiva de Bankinter apostó por un sobrio traje negro zaino, cruzado con remates ondulados. Su cinturón mezclaba en el frontal los colores más abundantes en la naturaleza: verde, marrón y azul. El naranja, tono corporativo del banco, siempre está presente en sus apariciones públicas; esta vez, en el bolso de mano. Los guiños a los cromatismos empresariales los introdujo Emilio Botín, cuya familia fundó en 1965 el banco que dirige Dancausa.

El Santander estaba representado por su director general de comunicación y marketing corporativo, Juan Manuel Cendoya, uno de los dircom más influyentes de España, que, como su jefe, suele lucir corbatas rojas. Dancausa, subió al atril con un discurso articulado en tres puntos: la integridad de los directivos; las bondades de Bankinter (el presidente del grupo, Pedro Guerrero, la escuchaba) y mostrar un entusiasmo radical respecto al proyecto europeo.

Gowex y las cajas

Palabras sobre el caso Gowex (su banco es uno de los engañados): “Cuando la rectitud e integridad de los directivos falla, siempre recurrimos a la regulación y no trabajamos entre todos para que los ejecutivos deshonestos sea, como poco, una especie en extinción”. Más categórica fue con los políticos que han dirigido las cajas de ahorros rescatadas. “Muy pocas personas, aunque con influencia, desempeñaron responsabilidades que jamás debieron tomar: arruinaron la reputación de uno de los mejores sistemas bancarios del mundo”.

Todo ello fue precedido con una declaración de principios, “no soy una gurú, sólo una directiva de un banco mediano”. A los 250 invitados, entre ellos también Ana Botella (PP) –que llegó tarde— y el presidente de RTVE, Leopoldo González Echenique, les detalló el coraje y entusiasmo con los que afronta la construcción europea. “Estoy contenta de que en unos meses Fráncfort regule a todos los bancos”.

Lengua común

Es más, finalizó la mejor directiva del año, “si se decidiera hablar una sola lengua, aunque me supusiera enormes dificultades, la aprendería. Estoy segura de que la unión hace la fuerza”. Y los comensales cenaron…
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