Marta Álvarez, presidenta de El Corte Inglés.

El Corte Inglés gana menos en todas las divisiones clave

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Las ganancias de las principales divisiones de El Corte Inglés cayeron a lo largo del ejercicio 2018/2019 víctimas de la crisis de modelo de la compañía

Barcelona, 22 de agosto de 2019 (04:55 CET)

El Corte Inglés encara este domingo una junta tranquila en cuanto a la crisis familiar, pero los números no son para tirar cohetes. Bajo la batuta de la flamante presidenta, Marta Álvarez, los accionistas deberán aprobar unas cuentas con más sombras que luces, aunque a simple vista no lo pueda parecer.

Los grandes almacenes incrementaron el beneficio neto un 28% hasta los 258 millones, pero las ventas de los centros comerciales quedaron estancadas. Sucedió algo peor, las ganancias de los grandes puntales de sus establecimientos cayeron: la moda, los complementos y la alimentación registraron un descenso de los beneficios a lo largo de la temporada 2018/2019.

La documentación a la que ha tenido acceso Economía Digital muestra que el beneficio bruto (ebit) de los establecimientos –antes de repercutir los extraordinarios– fue de 304,9 millones de euros. El dato sube hasta los 605,4 millones si se tiene en cuenta el ebitda –el resultado bruto antes de aplicar amortizaciones, depreciaciones e impuestos–.

Ambas cifras dejaron un sabor amargo en la cúpula de la empresa que el pasado año encabezó Jesús Nuño de la Rosa, hoy rebajado a consejero delegado. El ebit se elevó el 3% frente a los 296 millones de euros del ejercicio precedente, pero se hundió el 16,83% frente a lo presupuestado a comienzos de temporada. Mientras, el ebitda cayó el 0,71% ante los 609,8 millones del año previo pese a encogerse el 9,28% contra los 667,4 millones esperados por Víctor del Pozo, el consejero delegado que lidera la división de retail.

Los datos, que sirven como referencia de forma interna, revelan la dependencia de los grandes almacenes de dos secciones: la de complementos y la de alimentación. Entre ambas aportaron 211,8 de los 304,9 millones brutos que la compañía ganó durante el pasado ejercicio. Y, sin embargo, cayeron frente al año anterior y frente a lo que los responsables de las divisiones se fijaron como objetivo.

La división de complementos ganó 110 millones mientras que los supermercados tuvieron un beneficio de 101,4 millones

Las estanterías de complementos están protagonizadas por las distintas ramas de perfumería que El Corte Inglés ofrece; desde la cosmética a la popular. Con aproximadamente el 50% del peso de la sección, comparten espacio con los bolsos y la joyería. Al cierre del ejercicio, las ventas obtenidas fueron de 1.752 millones y sus ganancias de 110,4 millones. Su peso en ambos capítulos es muy distinto: el 36,2% de los beneficios de la sección de retail y el 13,6% de la facturación –según los 12.973 millones que la empresa comunicó de forma oficial--.

La aportación al resultado fue menor que en la campaña previa. En la 2017/2018 registró unas ganancias de 113,1 mllones, por lo que los dirigentes auguraban elevar el dato hasta los 114,8 millones de euros. Ni uno, ni otro: el descenso superó el 2,3% ante el ejercicio anterior.

El gigante de la distribución también se vio afectado por la guerra de los supermercados que Mercadona ha desatado en España, pues golpeó a la segunda pata que aguanta su resultado. La planta del supermercado reportó un beneficio bruto de 101,4 millones de euros, el 1,1% menos que en 2018, cuando las ganancias fueron de 102,6 millones de euros. La cifra vuelve a ser menor que las ganancias presupuestadas, donde ECI aspiraba a 112,6 millones de euros.

No obstante, los supermercados de la compañía tienen dos caras: los propios –como el centro comercial de Avenida Diagonal en Barcelona y el de Princesa en Madrid– y los que funcionan bajo la nomenclatura Hiper al ser más grandes –como los deVista Alegre (Madrid) y Cornellà de Llobregat (Barcelona). Los primeros reportaron un beneficio de 58,3 millones de euros (+3%) mientras que los segundos generaron unas ganancias de 43,1 millones (-7,2%).

Aunque a nivel interno se desglosa por separado, los productos de la marca Gourmet también sufrieron un ligero retroceso del 0,66%: de ganar 6,7 millones pasaron a ganar 6,6 millones de euros. Eso sí, la diferencia frente a lo presupuestado fue positiva (+2,25%).

Fuentes del sector explican que, del mismo modo que sucede con otras compañías como Dia, Eroski o Carrefour, los supermercados que tratan de aportar algún tipo de valor añadido en sus productos y de menor tamaño resistieron mejor el acoso de Mercadona que las grandes salas. "De ahí la diferencia entre las dos clases de establecimientos", justifican.

Los problemas de El Corte Inglés para rentabilizar la moda

Si algo caracteriza los centros de El Corte Inglés es su amplia sección de moda para todos los públicos, desde niños hasta adultos. Si la sección responde al 25% de las ventas anuales, su aportación a beneficios es muy inferior. De hecho, las divisiones femeninas y la infantil cerraron la pasada campaña en números rojos.

El departamento de caballeros es el cuarto que mayor aportación realiza a las ganancias de la empresa, por detrás de las dos ya mencionadas y electrodomésticos. La división ganó 42,6 millones, pero la comparativa resultó perdedora: la temporada 2017/2018 registró un beneficio de 54,5 millones, por lo que la caída es del 21,8%. El descalabro frente a lo presupuestado es del 34%. Mientras, la sección joven logró unas ganancias más discretas, de 4,7 millones frente a los 4,8 millones cosechados el año previo.

Volvió a dar un disgusto la división femenina, a pesar de los cambios introducidos en el pasado ejercicio con la nueva marca Woman. Señoras perdió 5,6 millones de euros y la sección joven se dejó 5,4 millones. A pesar del resultado, Marta Álvarez tiene aquí un motivo para sonreír: las cifras mejoraron más del 20% en ambas líneas.

Mientras la moda representa el 25% de las ventas, sólo registra el 11% de los beneficios

No obstante, el recorte de las pérdidas no pareció satisfacer a la presidenta, que en junio optó por transformar la cúpula. Asesorada por la británica Jill Little, procedente de la cadena de tiendas de productos de alta gama John Lewis, decidió sacudir el departamento de compras.

Los dos últimos departamentos de la sección de moda también salieron cruz. La división de lencería y ropa de baño resistió en los números negros a pesar de recortarlos un 34% y pasó a ganar 10,8 millones por los 16,4 que tenía como antecedente. Además, el descenso frente a lo presupuestado fue del 40,2%. Y para los más pequeños no hubo consuelo: las pérdidas pasaron de 9,3 a 13 millones de euros (-39,8%), un resultado el 228,50% peor de lo esperado.

Con tal abanico de cifras, la división líder en ventas de los grandes almacenes –3.231 millones en la temporada 2018/2019– se quedó lejos de su cometido. Los beneficios fueron de 34,1 millones; una tercera parte que los de supermercados y complementos. Su importancia dentro de las ganancias totales fue ligeramente superior al 11%.

¿Por qué las cifras de El Corte Inglés son diferentes?

En su presentación de resultados, El Corte Inglés dio a conocer unas cifras bastante distintas a las que ha tenido acceso Economía Digital. Para empezar, presumió de unos beneficios netos de 258,2 millones de euros, el 28% más que en el año anterior. No obstante, ya admitió que la subida fue debido al rendimiento de Viajes y Seguros.

Así, de la división de retail desglosó el ebitda, que cifró en 881,9 millones de euros; una cifra superior a los 605,4 millones que muestra la documentación interna. La razón, explican fuentes del sector, es que los números oficiales dividían los ingresos extraordinarios entre las secciones mientras que los datos a los que ha tenido acceso a este medio revelan el funcionamiento del negocio de manera pura, sin añadidos.

Sí tienen en cuenta, eso sí, el material en liquidación y una partida de otros. Sin ambos, el ebit se recortaría hasta los 306,2 millones y el ebitda hasta los 566,8 millones de euros.

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