Expectación por los resultados de Telefónica después de un año de Marc Murtra al mando

En octubre se cerraron las ventas de Telefónica Uruguay y Telefónica Ecuador, que se sumaron a las ya ejecutadas en Argentina y Perú

La inversión multimillonaria busca mejorar la eficiencia, ganar escala en Europa y posicionar a Telefónica en la carrera tecnológica global

La inversión multimillonaria busca mejorar la eficiencia, ganar escala en Europa y posicionar a Telefónica en la carrera tecnológica global

Telefónica presenta este martes 24 de febrero sus cuentas anuales correspondientes al ejercicio 2025, un día antes del primer aniversario oficial de la presentación de resultados bajo la presidencia de Marc Murtra.

Serán las primeras cuentas completas de un año que ha estado marcado por decisiones estructurales de enorme calado y que los analistas siguen con especial atención, en un contexto en que la acción acumula una caída superior al 14% desde que Murtra tomó las riendas en enero de 2025.

La multiconferencia con analistas e inversores se celebrará el mismo día a las 10:00 horas (CET), antes de la apertura del mercado, según ha confirmado la propia compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Un año marcado por la salida de Latinoamérica

Los números que Telefónica presentará este martes no serán, previsiblemente, halagüeños a nivel de beneficio neto consolidado. En los nueve primeros meses del ejercicio, la compañía acumuló pérdidas de 1.080 millones de euros, con 828 millones de beneficio procedentes de las operaciones continuadas y pérdidas de 1.908 millones de las operaciones en discontinuación.

Estas últimas corresponden a las filiales de Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador, todas ellas vendidas o en proceso de venta como parte de la estrategia de repliegue hacia los mercados core.

En octubre se cerraron las ventas de Telefónica Uruguay y Telefónica Ecuador, que se sumaron a las ya ejecutadas en Argentina y Perú, quedando pendiente únicamente la operación en Colombia, con la que la compañía culminará su salida de Iberoamérica.

Archivo – Sede de Telefónica Brasil

Algunos analistas apuntan a que las pérdidas anuales totales podrían rondar los 5.000 millones de euros si se incluyen todas las minusvalías contables registradas por las desinversiones, aunque la cifra de operaciones continuadas —el negocio real que seguirá dentro del grupo— presentaría un saldo positivo.

El plan «Transform & Grow» y el polémico recorte del dividendo

El hito más relevante del año fue la presentación, el pasado 4 de noviembre, del nuevo plan estratégico para el periodo 2025-2028, bautizado como Transform & Grow. El plan destaca por la reorientación del grupo hacía cuatro mercados principales —España, Alemania, Reino Unido y Brasil— y por su salida progresiva de Hispanoamérica, buscando fortalecer su posición en Europa y prepararse para posibles procesos de consolidación.

La estrategia persigue un crecimiento anual de los ingresos y del EBITDA en torno al 3,5%, junto a un ahorro de costes superior a los 2.000 millones de euros e inversiones por 2.000 millones hasta 2028, con especial foco en el 5G avanzado.

Sin embargo, la medida que más impacto tuvo en el mercado fue el anuncio del recorte del dividendo. La propuesta de dividendo se recortará un 50% en 2026, en una decisión que Telefónica justificó en la necesidad de reforzar el balance, preservar la generación de caja y priorizar la inversión en redes estratégicas.

Las acciones se desplomaron un 10% en la apertura de sesión tras la presentación del plan, y desde entonces la compañía no ha logrado recuperar el terreno perdido en bolsa.

Reorganización interna y salida de la Bolsa de Nueva York

El otro gran eje del mandato de Murtra ha sido la profunda renovación de la alta dirección. El Consejo de Administración nombró consejero delegado a Emilio Gayo, hasta ese momento presidente de Telefónica España, y a Javier de Paz como presidente no ejecutivo de Movistar. El relevo en la dirección financiera, con la salida de Laura Abasolo y el nombramiento de Juan Azcue, fue el último de una intensa reorganización del equipo directivo completada en menos de un año.

A esto se suma uno de los gestos simbólicos más llamativos del ejercicio: el pasado 8 de enero, Telefónica notificó a la Securities and Exchange Commission (SEC) su decisión de abandonar la Bolsa de Nueva York, donde cotizaba desde 1987.

La compañía también pactó un expediente de regulación de empleo que afecta a más de 4.500 trabajadores, el mayor ajuste laboral de la operadora en años recientes.

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David Huete

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