El pequeño comercio sufre más por las ventas pero mantiene la ocupación

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Los ingresos descienden el 4,1% mientras que las plantillas sólo se han reducido el 1,4%

11 de febrero de 2014 (21:02 CET)

El pequeño y mediano comercio catalán es quien ha sufrido más por la crisis del consumo. Su facturación en el último año ha reculado el 4,1%, según los datos facilitados por la Confederación de Comercio de Catalunya (CCCC). El descenso de los beneficios no ha tenido el mismo impacto en la ocupación. El empleo sólo ha bajado el 1,4% en el sector. “Es el verdadero creador de riqueza”, ha sentenciado el secretario general de la organización, Miguel Ángel Fraile.

La idiosincrasia de las tiendas tiene mucho que ver con estos datos. Se trata de establecimientos que, en general, tienen estructuras laborales muy pequeños en las que no es raro que colaboren los miembros de una misma familia o con empleados con una relación larga. Por lo que ante los problemas económicos suelen bajar la persiana. De hecho, en el último año han desaparecido más de 2.200 negocios.

La crisis ha cambiado el escenario de la contratación. La inmensa mayoría de las relaciones laborales actuales son temporales.

Políticas y más consciencia social

Fraile reclama a la Generalitat políticas activas para reactivar el sector y proteger a los negocios singulares, y más consciencia entre la población para primar el pequeño comercio ante las grandes superficies.

El empresario recuerda muchos negocios ya están al límite por soportar desde hace casi siete años descensos del consumo. Eso sí, se ha mostrado optimismo en los resultados que prevén obtener este 2014. Sin ofrecer ninguna cifra exacta, Fraile ha estimado que el ejercicio actual traerá un cambio de rumbo y permitirá recuperar un poco la actividad.
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