El reverso oscuro de los business angels

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Los emprendedores se encuentran habitualmente con problemas con los inversores de proximidad

12 de julio de 2014 (22:06 CET)

“Nos llevó la empresa hacia una dirección que no nos interesaba”, “crecimos demasiado rápido con apalancamiento” o “contaba con demasiado poder para la participación que poseía”. Estas son algunas críticas que los emprendedores suelen hacer a los business angels. La figura del inversor de proximidad es necesaria para que una start-up alce el vuelo pero los empresarios deben tener en cuenta algunos aspectos antes de firmar acuerdos.

El profesor de Esade, Joan Riera, explica que los emprendedores deben hallar un espacio para hablar con sus inversores. “Se deben poner en común los objetivos antes de embarcarse en el proyecto”, cuenta. Riera asegura que los business angels son positivos por lo general pero se debe tener en cuenta que hay puntos críticos. “Al mismo tiempo que se trabaja en un plan de negocio, se debe preparar uno de no negocio. Es decir, qué hay que hacer si todo va mal”, explica.

Rol a desempeñar


¿Qué papel deben jugar? El fundador de EyeOs, Pau Garcia-Milà, indica que su rol va más allá del simple inversor. “Aporta mucho más que eso. Sus fuertes son los contactos y la visión estratégica que tenga”, explica el emprendedor.

Por su parte, Riera hace suyo este argumento. “Existen problemas porque a veces un inversor asume más derecho a voto que el capital que aporta pero ¿qué valor tiene que ese mismo inversor te siente en una mesa con el que puede ser tu principal cliente? Es difícil de cuantificar pero seguramente más que el de los fondos iniciales”, dice el experto de la escuela de negocios.

Perfil del inversor


Riera señala que algunos puntos conflictivos también nacen por el propio perfil del business angel. El profesor de Esade explica: “Los fondos de inversión están muy profesionalizados. Los business angels son individuos que tienen un capital y lo deciden invertir en una empresa. Tienen experiencia pero les falta formación. Seguramente no han invertido jamás en el sector de la start-up por la que apuestan”.

Por su parte, Garcia-Milà está de acuerdo con esta descripción, pero añade un detalle. “Esta falta experiencia puede ser positiva. El venture capital propone un análisis profundo antes de invertir. Ofrecen su intuición”, apostilla.

Disolución de empresa

“El conflicto entre socios es una de las principales causas de disolución de una empresa. Incluso entre firmas que funcionan perfectamente”, cuenta Joan Riera. Los socios deben tener un diálogo fluido para tener conocimiento de lo que ocurre y sobre todo tener definido el momento en el que el inversor abandonará la empresa: “Por lo general, todos los business angels acaban vendiendo su participación”.

En este sentido, Garcia-Milà asegura que los emprendedores muchas veces no quieren ver las líneas rojas que cruzan. “Firman contratos sin pararse a pensar realmente lo que están haciendo”, afirma el emprendedor. No obstante, su experiencia con este modelo de financiación ha sido siempre positiva: “He estado acompañado por inversores que han estado a las verdes y a las maduras”.
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